Pachaco (VI)

Con el triunfo revolucionario de 1959 iniciaba una nueva etapa de responsabilidades y desafíos para líderes obreros como Pachaco.

Con el triunfo revolucionario de 1959 iniciaba una nueva etapa de responsabilidades y desafíos para líderes obreros como Pachaco.

Sus raíces maternas lo conectan con esta tierra y su gente desde la cuna.

En el programa Estamos Contigo, el historiador Enrique Giniebra recordó los cambios radicales impulsados por el líder en zonas rurales de la provincia.

Se mantuvo activo en la contienda emancipadora hasta el día que la tiranía fue derrocada.

En el periodo colonial la región destacó por su carácter acogedor hacia migrantes provenientes de diferentes países de Europa y África.

Luego del descalabro de la huelga del 9 de abril de 1958 comenzó una nueva etapa en la lucha clandestina, en la cual Pachaco siguió siendo protagonista.

El cargo público que desempeñaba, le permitió realizar las actividades conspirativas sin levantar sospechas.

Pasó a militar en las organizaciones insurreccionales nacionales que surgieron en el primer año de la dictadura de Batista.

Fue uno de los directivos más lúcidos, carismáticos y unitarios de la dirección obrera clandestina del Movimiento 26 de Julio.

Los pinareños tenemos acumulada una inmensa deuda de gratitud con Francisco Martínez “Panchito”: no solo nos legó la CMAB.