
El impacto vivificador que siguió al nacimiento de la emisora CMAB también se hizo sentir en el deprimido sector cultural pinareño de los años 1930. La provincia de entonces contaba con muy pocos teatros, cinematógrafos y casi ninguna biblioteca pública; a las que existían en algunos centros de la enseñanza media o sociedades de instrucción y recreo solo tenían acceso los miembros de las mismas.
En la ciudad capital solo había un teatro, el José Jacinto Milanés, que en la época colonial se llamaba Lope de Vega (1). En los mismos años treinta se convirtió en un cinematógrafo. En 1939 se inauguró el cine Aida y en 1947 el Riesgo. Mientras tanto, fueron desapareciendo las salas dedicadas al cine silente.
Además de la proyección diaria de películas, la programación de otras manifestaciones culturales era muy pobre. El Aida y el Riesgo (2) dedicaban un día semanal a la presentación en sus escenarios de agrupaciones musicales y artistas locales y nacionales y excepcionalmente algún extranjero, como medio para incrementar sus ingresos financieros.
Generalmente los mismos programas se repetían en los cines “Favorito” de San Luis, “Marta” de San Juan y Martínez, o en las salas de otros municipios. Las actuaciones de los artistas en vivo eran relativamente breves, antes o después de la película anunciada.
De discos de acetatos a actuaciones en vivo
La CMAB en sus inicios solo reproducía música grabada en discos de acetato de 78 revoluciones por minuto (rpm) y, después de 1948, en discos de vinilo de larga duración de 33 rpm, aunque no se dejaron de utilizar los de 78 rpm hasta principios de los años sesenta. Recuerdo que en estos soportes se grabaron los anuncios comerciales, la identificación de la planta y menciones promocionales o de bien público (3).
Tres años después de creada, la CMAB se volvió a mudar de local. Las nuevas condiciones permitieron trasmitir en vivo la actuación de cantantes, grupos musicales y artistas cómicos. Se presentaron en persona la orquesta Riverside con su popular cantante Tito Gómez y el tenor mexicano Pedro Vargas, en lo que constituyó dos acontecimientos artísticos.
A finales de 1939, la decana de las radiodifusoras se trasladó definitivamente para la planta baja del edificio de la logia Solano Ramos (4), que ocupó hasta su desaparición en 1962. En este local contó con un estudio teatro con 300 capacidades. A partir de entonces, además de un medio masivo de difusión de la cultura, se transformó en un centro cultural.

Desde este salón se trasmitieron casi a diario con presencia del público, programas de música popular y campesina, aficionados al arte, agrupaciones y solistas de la localidad.
El compositor Pedro Junco Redondas (5) (Pinar del Río, 20 de febrero de 1920 – 25 de abril de 1943), actuó habitualmente como locutor en la CMAB y acompañó al piano los recitales de su hermana Antonia y del cantante Tony Chirolde, quien dio a conocer internacionalmente la inmortal canción Nosotros.
Las ondas de la CMAB también popularizaron la música de México, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, Puerto Rico y de otros países.
Pinar del Río estrenaba las canciones de México… ¡antes que La Habana!
El seis de julio del pasado año, escuché por el programa Memorias de Radio Rebelde, que la radio pinareña trasmitía las canciones de Agustín Lara antes que La Habana. Le escribí al director del programa Gaspar Marrero (7) para conocer más y amablemente me envió los siguientes datos:
“La primera estación que en Cuba comenzó a grabar los programas de la radio mexicana fue la emisora de Pinar del Río. Pero hay que tener en cuenta un detalle muy importante: que en aquella época aún no existían las grabadoras. La grabación de una canción que se escuchaba en la radio implicaba la labor coordinada de cuatro personas: dos que copiaban alternativamente los versos y los otros dos hacían lo mismo en la línea musical. Humberto Suarez (6), compositor y pianista, y sus hermanos eran quienes hacían esta labor. Pinar del Río estrenaba primero que La Habana, las canciones de México (8).”
El primer intento de un cuadro dramático
En 1945 se creó un grupo dramático de corta duración en el tiempo. Posteriormente se hicieron otros esfuerzos, pero esta idea no se hizo realidad permanente hasta varios años después del triunfo de la Revolución.
A pesar de los conceptos mercantilistas de dueños y arrendatarios de las emisoras, la radio pinareña fue formadora de artistas dramáticos, músicos, técnicos, periodistas, locutores, guionistas y sonidistas que triunfaron en el terruño, en la capital del país y otras ciudades del mundo.
Fue, y en mi opinión sigue siendo en el presente, el más masivo de los medios de información, cultura y entretenimiento de factura local.
El hecho de que sus estudios radiquen dentro de las comunidades urbanas y muy cerca de las rurales facilita la comunicación con personas e instituciones de ambos escenarios.
Esta función la sigue cumpliendo en la era moderna, no obstante la existencia de las redes sociales y otros factores que dibujan un contexto comunicacional muy diferente. En ese sentido, vale resaltar que las emisoras pinareñas se han convertido en plataformas digitales, lo que significa también un progreso cultural de mucha significación.
Deuda de gratitud
En apenas tres décadas, la CMAB sirvió de precedente a otras ocho emisoras, que incrementaron la industria radial pinareña (9) y que dentro de sus características y recursos también contribuyeron a la difusión cultural. En 1960, tres de esas emisoras ya habían desaparecido por decisión de sus dueños.
Los pinareños tenemos acumulada una inmensa deuda de gratitud con Francisco Martínez “Panchito”. No solo nos legó la CMAB. En su exilio mexicano durante la tiranía de Batista, construyó otra planta de radio que vino en la expedición del yate El Corojo, la que desgraciadamente cayó en manos del ejército de Batista.
Esa planta iba a trasmitir desde las montañas de la zona de Quemado de Pineda, cerca de Minas de Matahambre, con la denominación de Radio Guamá, como órgano de la guerrilla que allí combatía por la libertad de Cuba.
En 1969, precisamente con el nombre guerrillero de Radio Guamá surgió la planta matriz del sistema provincial de radio, en sustitución de CMAS Cadena Occidental de Radio.
No se trató solo de un hecho de merecida justicia histórica, acorde a la decisión manifestada por el público en encuesta popular; representaba también una conjugación de continuidad y renovación al mismo tiempo. Radio Guamá prolongaba y revitalizaba entonces los valores más preciados del medio, desde sus orígenes en la provincia, así como daba inicio a una etapa de mayor nivel profesional y tecnológico.
Notas:
1. Cambió de nombre en 1898 cuando terminó la guerra contra España. Se le puso José Jacinto Milanés en honor al poeta matancero.
2. En la primera mitad de los años cincuenta del pasado siglo, la emisora Radio W instaló sus estudios en los altos del edificio del cine Riesgo. No tengo conocimiento, sin embargo, de que haya trasmitido alguno de los espectáculos que se efectuaban en ese lugar.
3. Recuerdo que en el año 1960 hacíamos estas grabaciones en Discos Ene, propiedad de Joaquín Ruiz Alarcón, en la planta baja del edificio N, calle N entre 23 y 21, Vedado, La Habana. En ese local radica actualmente Radio Enciclopedia Popular.
4. Calle Maceo esquina a Rosario.
5. Primo de Teresa Junco, esposa de Francisco Martínez Rodríguez (Panchito)
6. Huberto Suarez (La Habana 20 de noviembre de 1920 – Puerto Rico, 9 de abril de1991). Pianista, arreglista, compositor y director musical. Aunque nacido en La Habana, fue llevado a Pinar del Río donde pasó sus primeros años de vida e inició su acercamiento a la música. Formó parte como pianista del conjunto Yamilé, dirigido por Rolando Lluís Espinel.
7. Juan Gaspar Marrero Perez-Uría, director de programas radiales, locutor, investigador y musicólogo.
8. RICO Salazar, Jaime, Cien años de boleros, Bogotá, Impresora Panamericana, 5ta. edición, año 2000, página 42. Citado por Gaspar Marrero en mensaje al autor.
9. CMAB (1931-1962). Cuando surgió el ICR, se hizo una racionalización y en la ciudad de Pinar del Río solo se mantuvo en el aire la CMAS Cadena Occidental de Radio.
- CMAC (1931). Fue traslada para el municipio de Guanajay y después, en 1943, para San Cristóbal donde funcionó hasta después de la década del sesenta, pero no he podido saber hasta qué fecha exacta se mantuvo en el aire.
- CMAX (Artemisa, 1941). En 1943 fue instalada en Santiago de Las Vegas, La Habana.
- CMAR (Artemisa 1945). Se instaló en Pinar del Río hasta 1943. En 1960 ya no estaba en el aire, aunque sus equipos estaban en un local de la ciudad comercial El Globo.
- CMAW Radio W (1947-1960).
- CMAL (1951-1962).
- CMAX (1956-1960). Con este indicativo surgió, en 1956, en el municipio de La Palma, Radio Blanco Pi. En 1959 se trasladó para Viñales. En 1960 no estaba en el aire.
- CMAS Cadena Occidental de Radio (1957-1969). A partir de 1969 fue sustituida por Radio Guamá, como planta matriz del sistema provincial de radio, que recuperó el indicativo fundacional de CMAB. Más información sobre este tema en la sección Seguir la Historia: 3 Hitos de la radio pinareña (I), La radio en Revolución (VII) (VIII), publicadas en www.radiominas.icrt.cu 27 de octubre de 2024 y www.radioguama.icrt.cu 15 de diciembre de 2025. Internet. Vistos 3 de marzo de 2026.


