
En el período colonial, Cuba se convirtió en un destino migratorio favorable para personas de diversas regiones del mundo, un fenómeno que determinó la composición etnográfica y cultural de la Isla.
La región de Pinar del Río destacó por su carácter acogedor hacia estos migrantes provenientes de diferentes países de Europa y África. Esa mezcla étnica forjó una identidad única, y dio origen al individuo sonriente y resiliente que, hasta hoy, es reconocido en el terruño pinareño.
En el programa Estamos Contigo, recibimos al historiador Enrique Giniebra, quien nos acercó al tema de la migración hacia Cuba durante la época colonial, con especial énfasis en Vueltabajo.
Giniebra explicó que el proceso migratorio a la Isla ha sido orgánico a lo largo de su historia y desde el siglo XVII se intensificó. En Vueltabajo, los canarios fueron el grupo español más grande que llegó. Con una experiencia en labores agropecuarias, se asentaron en las zonas rurales del territorio para laborar y establecerse con sus familias.
El historiador resaltó el papel fundamental de los canarios en la producción del tabaco, en la cual poseían preciados conocimientos. Estos abrieron vegas, construyeron viviendas y formaron numerosas familias, a pesar de las duras condiciones impuestas por hacendados y terratenientes. Hoy, prácticamente ninguna familia de la región carece de ascendencia canaria.


Pero, esta migración se consolidó a partir de 1898 y hasta 1920 con un fuerte movimiento de personas procedentes, no solo de las Canarias, sino también de otras partes de España como Cataluña, Asturias, Barcelona, Burgos y Galicia, entre otras, aseguró el experto.
Además, destacó la migración desde Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, América Latina y Estados Unidos. Figuras como el alemán Alejandro de Humboldt, geógrafo y explorador, Hermann Dietrich Upmann, creador de la marca de tabaco H. Upmann, y Cornelio Souchay Escher dueño del antiguo Cafetal Angerona, son ejemplos influyentes de la época.
Muchos de estos inmigrantes no solo se dedicaron a la agricultura, sino que lograron emprender a través de los comercios, ubicados en su mayoría en la Calle Real de Pinar del Río.
Por otro lado, el historiador resaltó la llegada a Vueltabajo de chinos y numerosas etnias africanas (congo, lucumí, carabalí, mandinga). Aunque, en muchos casos, llegaron forzados por la esclavitud, dejaron su huella en la identidad local.
Giniebra recordó la participación activa de esos migrantes en las luchas por la independencia. Canarios, por ejemplo, sirvieron como oficiales en el ejército libertador y acompañaron a las familias en contiendas anticoloniales.
La fusión de razas, culturas y experiencias en Vueltabajo dio lugar a una sociedad solidaria, luchadora y con una identidad propia. Desandar su pasado migratorio nos ayuda a conectar con las raíces de nuestras familias y con la esencia misma de lo cubano.
Conozca la información completa en el audio del programa Estamos Contigo:
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