Las gestorragias son las hemorragias que ocurren durante el embarazo. Cuando se presentan en la segunda mitad de la gestación, suelen estar asociadas a complicaciones de la placenta, siendo la placenta previa una de las causas más importantes. Esta condición representa un riesgo significativo tanto para la madre como para el bebé, y requiere atención médica inmediata.
En el programa Rumbos, descubrimos los pormenores del tema con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes. El experto abordó específicamente las causas, factores de riesgo, diagnóstico y tratamiento de la placenta previa.

¿Qué es la placenta previa?
El doctor explicó que es una condición médica donde la placenta recubre total o parcialmente el orificio cervical interno del útero. Esto impide un parto vaginal seguro y es un factor de riesgo clave para la hemorragia postparto, llegando a causar morbilidad y mortalidad tanto materna como neonatal. Por esta razón, el nacimiento del bebé debe realizarse mediante cesárea.
Aunque se desconoce la causa exacta, existen factores que aumentan la probabilidad de desarrollar dicha afección, aseguró el especialista. Entre ellos se encuentra:
- La edad materna avanzada.
- La multiparidad (haber tenido varios hijos).
- El tabaquismo o el consumo de cocaína.
- Abortos previos.
- Cicatrices uterinas: el riesgo de que la placenta se adhiera de forma anómala es mayor si hay antecedentes de cesárea.
- El uso de técnicas de reproducción asistida.
Sobre los síntomas y el tratamiento
Cecilia Paredes destacó que la placenta previa se clasifica en total o parcial según el grado de recubrimiento del orificio cervical.
Su síntoma más característico es un sangrado vaginal indoloro, con sangre roja y brillante, que aparece en el segundo o tercer trimestre. Este sangrado puede desencadenarse por relaciones sexuales, exámenes vaginales o incluso sin causa aparente.
Advirtió que, ante cualquier sangrado en esta etapa del embarazo, la mujer debe acudir de inmediato a un centro de salud.
El experto resaltó que el diagnóstico se realiza principalmente mediante ecografía o ultrasonido, idealmente entre las semanas 28 y 32 de gestación. Una vez confirmado, se programa una cesárea electiva entre las semanas 36 y 37.
Enfatizó que, si se produce un sangrado masivo que compromete la vida de la madre o el feto, se realiza una cesárea de urgencia. En casos menos graves, se puede optar por una conducta de vigilancia y reposo antes de las 36 semanas, siempre que la paciente esté estable.
Es fundamental conocer los signos de alarma de la placenta previa, especialmente el sangrado vaginal indoloro en la segunda mitad del embarazo. El control prenatal adecuado, con las ecografías correspondientes, permite diagnosticar esta condición a tiempo y planificar un parto seguro.
Para conocer todos los detalles, escuche el audio completo del programa Rumbos en su sección «Nuevos Rumbos hacia una vida sana», con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes:
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