En 1976, la occidental provincia de Pinar del Río merecía la sede del acto central por el 26 de Julio, fecha que identifica el Día de la Rebeldía Nacional en Cuba y se dedica a evocar a quienes en 1953 y bajo el mando del joven abogado Fidel Castro, asaltaron una de las fortalezas militares más importantes de la tiranía batistiana, el cuartel Moncada de Santiago de Cuba.
La mayor de Las Antillas rememora cada año el suceso y otorga a las provincias la sede de la celebración que toma en cuenta los resultados económicos y sociales de los diversos territorios.
El Comandante del Ejército Rebelde, Julio Camacho Aguilera, lideraba el destino del más occidental de los territorios cubanos, tierra que el Líder de la Revolución definía como de hombres y mujeres humildes y laboriosos.
Ante centenares de vueltabajeros que acudieron hasta la pista del entonces aeropuerto de Borrego, llegaba el Comandante en Jefe para hablar con orgullo de los logros de la región, despojada ya de los harapos de Cenicienta, como era llamada antes del primero de enero de 1959 por el atraso y el olvido.
“Ninguna región del país fue más olvidada y ninguna población de Cuba fue objeto de mayor indiferencia y hasta podríamos decir, de desprecio (…). Estas tierras fueron escenario de muchos de los más brillantes hechos de armas del Ejército Libertador y de su glorioso lugarteniente Antonio Maceo (…). Incontables hijos de esta provincia murieron en la lucha o perecieron en los campos de concentración como víctimas de los crímenes del colonialismo”, rememoraba Fidel en las palabras centrales del acto.
Un total de 17 combatientes pinareños murieron en el ataque al cuartel Moncada o en las luchas ulteriores, entre ellos Julio Díaz y Ciro Redondo, recordaba el Líder de la Revolución Cubana.
26 de Julio de 1976 en el recuerdo de sus protagonistas

A 50 años de aquella conmemoración, Raúl Mena Iviricu, entonces primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el municipio Pinar urbano, rememora los momentos vividos que tuvieron como antecedente la celebración del I Congreso del PCC (1975) con un saldo positivo por sus acuerdos.
«El otorgamiento a Pinar del Río de la sede para el acto del 26 fue acogido con mucha alegría porque todos lo apreciamos como una vía para demostrar el cariño, el respeto y el apoyo a Fidel, al Congreso, al Partido. Y de ahí se desprendió todo lo que hicimos. ¿Qué fue lo primero que hicimos? Convocar a las organizaciones de masas, con sus comités municipales, con sus activistas y desplegamos toda esa fuerza revolucionaria en los barrios, porque Pinar del Río estaba organizado, no como ahora, sino en barrios, recuerda.
Asimismo, dijo que fue algo grandioso e inolvidable y también escenario de solidaridad con la República Popular de Angola, cuyo presidente, Agostinho Neto asistió al acto y ello caló profundamente en los cientos de pinareños reunidos en la pista del antiguo aeropuerto de Borrego, concluye.
Año 2000: una festividad añorada

María del Carmen Concepción González asumía entonces la responsabilidad de primera secretaria del PCC en la provincia. Con la emoción contenida evoca el acontecimiento.
Nosotros llevamos años sin celebrar ese acontecimiento tan importante. Y realmente el acto del 26 de julio comenzó mucho más allá que el acto en sí. Comenzó desde el movimiento que se creó antes de que se aprobara por el Buró Político las tres sedes compartidas: La Habana, Villa Clara y Pinar del Río.
Precisó que existía un movimiento emulativo muy fuerte entre las provincias.
Rememora que cuando alrededor de la medianoche el Comandante en Jefe la llamó personalmente y le dijo con mucha alegría cómo se había hecho el análisis y que finalmente Pinar del Río estaba entre las tres provincias que serían sede de los festejos por el 26 de julio «dados los resultados integrales, la resistencia del pueblo y su aporte a las grandes tareas de la batalla de ideas y de todas las que la Revolución enfrentaba en esos instantes».
¨Me preguntó qué iba a hacer a partir de ese instante y le respondí: bueno, voy a convocar un mitin para que el pueblo conozca y dar oficialmente la noticia. Muy bien, muy bien, creo que es una manera correcta de convocar al pueblo, dijo Fidel.
Evocó además aquel día en que el pueblo disfrutó la noticia, porque al igual que en cada ocasión, ha sido el protagonista principal de todas las batallas y las victorias, consideró Concepción González.
El 5 de agosto del año 2000, Pinar del Río celebraba la efeméride moncadista con la presencia del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana.
Año 2017: «Trabajamos para lograrlo»
El Buró Político del Partido Comunista de Cuba otorga nuevamente a Pinar del Río, la sede del acto central nacional por el 26 de Julio.
Al frente de la provincia se encontraba la actual integrante de ese máximo órgano partidista y primera secretaria en la provincia de Artemisa, Gladys Martínez Verdecia.
«Seguíamos muy de cerca los indicadores que medían la emulación para ese año. Habíamos trabajado mucho y teníamos la certeza que podíamos resultar provincia destacada aunque uno nunca sabe lo que va a ocurrir porque el resto de los territorios hacían lo mismo», apuntó.
¨Hubo una llamada de alerta sobre la nota que se publicaría en el Noticiero Estelar de las 8 de la noche en la que se anunciaría que Pinar del Río sería la sede del acto central por el 26 de julio. De inmediato convocamos a los cuadros del PCC, del Gobierno y de las organizaciones de masas para una reunión de urgencia aunque nadie sabía a ciencia cierta de qué se trataba», rememora.
La nota del Buró Político dada a conocer públicamente, sorprendió y alegró a todos.
«Salimos a la calle Martí, principal arteria citadina, hasta el parque del mismo nombre. Se nos sumaron trabajadores de la cultura con una conga y anunciamos al pueblo que habíamos ganado la sede por el 26 de Julio.
Fueron días de mucho trabajo, teníamos un alto compromiso con el pueblo y ello implicaba que había que seguir porque nos sentíamos insatisfechos con lo logrado.
Expresó además, que tal y como sucede hoy en Pinar del Río para celebrar una fecha de esa magnitud, se organizó un movimiento acompañado siempre del pueblo y de todos los organismos de la provincia y de la nación, de la prensa que estuvo muy atenta a cuanto se hizo y dejó evidencias de lo que se trabajó en esos días.
Recibimos muchas llamadas, fue una noche de alegría, de sentir la satisfacción del deber cumplido, de saber que los pinareños aportaron su granito de arena para que la provincia pudiera ser sede de la celebración.

«Fueron momentos que conservamos con añoranza y alegría, asegura la actual primera secretaria de la organización partidista en la provincia de Artemisa, Gladys Martínez Verdecia.
EL 26 REGRESÓ A PINAR EN EL 26
En medio de un escenario complejo, marcado por las numerosas limitaciones que impone la política de asfixia del Gobierno de Estados Unidos en la vida cotidiana del pueblo cubano, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba acordó otorgar a la provincia de Pinar del Río la Sede del Acto Central Nacional con motivo del 26 de julio, aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
La secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia, Yamilé Ramos Cordero, valora así la decisión del Buró Político:
La entereza y esfuerzo de nuestro pueblo venció obstáculos y avivó la creatividad que salió airosa ante las múltiples carencias cotidianas. Si hoy los problemas no son mayores es precisamente por esos hombres y mujeres que todos los días se levantan para dar su aporte en todos los sectores a pesar de las carencias e insatisfacciones existentes.
Con total certeza, comparte, muchos se preguntan dónde están los resultados, qué se ha hecho y la respuesta está en esos hombres y mujeres que desde el amanecer y hasta el ocaso trabajan, se sacrifican todos los días para sortear el bloqueo, para el bien común.
Ahí está la principal fortaleza de Pinar del Río, en su pueblo, afirma orgullosa.

La provincia prioriza el cumplimiento del Programa Económico y Social del Gobierno, el Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado, con impactos en los ingresos en divisas por exportaciones. Es un territorio superavitario y disminuye el número de empresas con pérdidas.
En la esfera agropecuaria cuenta con un sistema de trabajo que le ha permitido impulsar la producción de alimentos, en estrecho vínculo con los productores, como se corrobora en las campañas de frío y primavera. Logra también agilidad en los trámites del proceso de entrega de tierras en usufructo.
Resalta por el desarrollo de la producción tabacalera, el incremento de otros rubros exportables y las producciones del Ministerio de la Industria Alimentaria, rama en la que despliega nuevos encadenamientos con las formas de gestión no estatal. La provincia sobresale por el uso de fuentes renovables de energía y la implementación de otras alternativas para mejorar las condiciones de vida de la población. También se distingue por su labor medioambiental y por el Turismo de naturaleza.


En la esfera social, Pinar del Río exhibe una mortalidad infantil de 4, 4 por cada mil nacidos vivos y no reporta muertes maternas. Posee una adecuada cobertura de los consultorios del médico y de la enfermera de la familia.
Se constata su gran esfuerzo en la educación, fundamentalmente en el completamiento del personal docente y en la creación de casitas infantiles. Desde la ciencia y la innovación, la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca prioriza el desarrollo territorial, lo que constituye un referente para el resto del país. A ello ha aportado el desempeño del Polo de Ciencias Sociales y Humanidades. En el Deporte para Todos se afianza el territorio, con nueve títulos nacionales de primera categoría.

50 años después de aquel 26 de Julio de 1976, sin afeites pero con rostro renovado, Pinar del Río vuelve a ser digna sede de la celebración de una fecha que es patria, rebeldía y dignidad.
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