Melissa, la profe que viaja a caballo para enseñar nueve asignaturas (+Audio)

Ante las limitaciones de combustible y transporte, asumió la docencia de los estudiantes de secundaria básica residentes en la comunidad rural Hoyo del Guamá.

Foto de la autora

Cuando conocí la historia de Melissa Acosta González, supe que tenía que contarla: una maestra de solo 18 años que, ante las limitaciones de combustible y transporte, asumió la docencia de los estudiantes de secundaria básica residentes en la comunidad rural Hoyo del Guamá, en el municipio Pinar del Río.

Graduada hace dos años de la especialidad de Biología en la Escuela Pedagógica «Tania la Guerrillera», viaja dos veces a la semana «a caballo» para recibir orientaciones y prepararse como maestra integral, pues ahora imparte nueve asignaturas a igual número de estudiantes de diversos grados escolares.

Ella representa a los jóvenes de estos tiempos: asume retos y, con el apoyo de su familia y del vecindario, los vence y sigue adelante.

“Elegí estudiar Biología porque siempre me ha gustado todo lo que tiene que ver con las plantas y con los animales. Hice las prácticas docentes en la Escuela Secundaria Básica Urbana José Martí y luego comencé a dar clases allí mismo.

“Pero, a mediados del curso anterior, por el tema del combustible, dejó de venir la guagua hasta el Hoyo del Guamá y se tomó la alternativa de que los estudiantes de aquí que estaban en la Secundaria recibieran las clases en la escuela primaria de la comunidad», explica.

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Melissa organiza la semana para asegurar una atención diferenciada a los alumnos de acuerdo con el grado escolar que estén cursando. A la par, continúa su superación en la sede pedagógica Rafael María de Mendive, de la Universidad de Pinar del Río.

“El año pasado, como ya estábamos en la mitad del curso, me enviaban por WhatsApp las hojas de trabajo, pero ahora voy a la ESBU José Martí, una vez a la semana, a recibir orientaciones, y mi novio tiene que llevarme a caballo, porque no hay otro transporte», refiere.

Sobre el desafío que representa contar con un grupo de estudiantes tan heterogéneo, comenta:

«Ellos hablan un poquito, nos reímos, pero cuando es a dar clase, es a dar clase».

La joven profesora Melissa Acosta González espera algún día regresar a su aula de la secundaria básica José Martí. Mientras tanto, disfruta contribuir con la formación de los muchachos de su comunidad; nueve adolescentes que tienen en ella, además de a la profe, a una amiga y un ejemplo a seguir.

Escuche la historia:

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