A Felipe Otaño Merule «El Fifa» todos en el pueblo de Ovas, Pinar del Río, lo conocen por su obsesión con el tabaco. Para él no es un trabajo cualquiera, sino su verdadera pasión.

Pasa días enteros metido en las parcelas, cuidando la hoja con una dedicación tremenda y limpiando cada surco a conciencia porque le tiene un cariño real al campo. Ese mismo respeto lo lleva al trato con sus compañeros de faena, con quienes comparte lo mismo el agua fría bajo el intenso sol que las anécdotas de tantos años de experiencia.
Su mayor orgullo es ese momento en que la semilla por fin brota y se empieza a ver la planta pequeña, firme y creciendo bien derecha.





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