¿Estás discriminando a tu madre sin saberlo? Descubre cómo evitarlo (+Audio)

Sobrecargar de labores o sobreproteger a las adultas mayores constituye una forma de violencia y discriminación normalizada.

Una forma de desigualdad que se manifiesta con frecuencia en el seno de la familia es la discriminación por género. La sociedad, e incluso la propia persona, ponen en práctica estas conductas que, no solo afectan a las mujeres, sino también a los hombres, aunque con especial incidencia en las primeras.

Esta discriminación cobra un valor de alto impacto en la tercera edad, ya que se ha ido arrastrando y normalizando a lo largo del tiempo. A menudo se ejerce de manera inconsciente en el hogar, donde se potencia sin que nos percatemos.

La especialista en geriatría y gerontología, Nora María Lemus Fajardo abordó el tema en el programa Rumbos. Explicó cómo esta discriminación se ejerce tanto por exceso de trabajo como de protección.

¿Estás discriminando a tu madre sin saberlo? Descubre cómo evitarlo.
Imagen tomada de Internet.

¿Ya no puede?

La doctora destacó que la discriminación por género puede darse de dos formas opuestas. Por un lado, asignando a la adulta mayor una carga excesiva de trabajo doméstico y cuidado de nietos, sin preguntarle si puede o desea asumirla.

Por otro lado, sobreprotegiéndola bajo el argumento de que «ya no puede», haciéndole las tareas que sí está capacitada para realizar, lo que la anula como persona y daña su orgullo.

Un ejemplo cotidiano es cuando una persona mayor rompe un plato por accidente. Aunque esto es algo que le puede ocurrir a cualquier edad, hay familias que deciden servirle a partir de ese momento en vajilla de plástico.

¿Cuáles son las consecuencias?

La especialista resaltó que son variadas, por lo que las desglosó en diferentes esferas:

  1. En la esfera biomédica: genera estrés, tristeza, melancolía, automedicación con sus reacciones adversas, descompensación de enfermedades como la hipertensión, dolores precordiales y bruxismo.
  2. En la esfera psicológica: provoca depresión, ansiedad, aislamiento y, si existe un deterioro cognitivo previo, este se acelera porque la persona deja de ejercitar su mente.
  3. En la esfera social: aparecen la pérdida de roles, la timidez, los complejos y la poca capacidad para enfrentar la vida. Mientras, en el día a día, el músculo que no se usa se atrofia y disminuye su independencia.

Un grave problema social

La discriminación por género en la tercera edad es también un grave problema social, aseguró la doctora Lemus. Se manifiesta en el sistema de salud al minimizar los síntomas de las mujeres mayores atribuyéndolos solo a la edad, al cansancio o a la artrosis. Todo ello sin atender necesidades específicas como la sexualidad o la salud mental.

Además, explicó que en el ámbito económico, las pensiones de las mujeres son más bajas porque muchas de ellas no fueron profesionales, y se enfrentan a dificultades para ser recontratadas laboralmente.

Por otra parte, enfatizó que aún en los medios de comunicación se reproducen estereotipos de mujeres mayores frágiles, pasivas y dedicadas solo a la familia, cuando en realidad son personas con potencialidades, autónomas y útiles a la sociedad.

Para conocer todos los detalles sobre el tema, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa con la doctora Nora María Lemus Fajardo:

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Redacción Radio Guamá

Emisora Provincial de Pinar del Río, Cuba

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