¿Dolor de panza en su hijo? No siempre es algo simple (+Audio)

Apendicitis, obstrucción intestinal y otras causas que hay que conocer.

El abdomen agudo es la manifestación de un dolor abdominal intenso y de aparición súbita, que constituye una de las quejas más frecuentes en la infancia y un verdadero desafío diagnóstico.

Este dolor puede ser benigno y autolimitado o esconder condiciones graves que requieren atención urgente, como una apendicitis. Su manejo adecuado es crucial para evitar complicaciones como perforaciones, peritonitis o incluso el shock séptico.

¿Dolor de panza en su hijo? No siempre es algo simple.
Imagen tomada de Internet.

En Rumbos, recibimos al doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes, quien amplió el tema del abdomen agudo, enfocándose en los niños. El especialista, abordó las principales causas del dolor abdominal en niños, su clasificación, síntomas de alarma, así como la importancia de la familia y la sociedad en el proceso.

Causas del dolor abdominal en niños

El doctor explicó que el dolor abdominal agudo en niños puede dividirse en dos grandes grupos: causas no quirúrgicas (las más comunes) y causas quirúrgicas (las más peligrosas).

Entre las primeras destaca la gastroenteritis, generalmente de origen viral (rotavirus, norovirus), y el estreñimiento, muy frecuente por la baja ingesta de fibra, poca hidratación y alto consumo de harinas, que resecan el bolo fecal.

También mencionó la linfadenitis mesentérica, que puede confundirse con apendicitis, y el cólico infantil del lactante, relacionado con la deglución de aire al succionar.

Dentro de las causas quirúrgicas, la apendicitis aguda es la principal, caracterizada por un dolor que migra desde la región periumbilical hacia la fosa ilíaca derecha en un plazo de 6 a 48 horas, acompañado de fiebre y vómitos.

El experto resaltó que el dolor abdominal se clasifica según los criterios de Roma (Roma III o IV) en agudo, persistente y crónico. Este último suele asociarse a infecciones parasitarias, colitis ulcerativa o síndromes de mala absorción.

El especialista también detalló la diferencia entre vísceras macizas (hígado, páncreas, bazo, riñón) y vísceras huecas (estómago, intestinos, etc.), y cómo los receptores del dolor responden a estímulos mecánicos como el estreñimiento o la isquemia.

Otras condiciones graves incluyen la obstrucción intestinal, reconocible por la tríada de vómitos fecaloideos, ausencia de expulsión de heces y gases, y el traumatismo abdominal contundente, que puede causar hemorragias o perforaciones de órganos sólidos.

Diagnóstico y manejo práctico

El diagnóstico del abdomen agudo en niños es difícil porque los pequeños pueden ser simuladores o no saber expresar bien sus síntomas. Por eso, el doctor enfatizó la importancia de una buena historia clínica, exámenes físicos repetidos, y la medición de signos vitales.

Pruebas de laboratorio como el leucograma (para detectar infección) y el hematocrito (para descartar hemorragia) son útiles, y la radiografía puede mostrar niveles hidroaéreos en obstrucción intestinal o un fecalito en apendicitis. Sin embargo, advirtió Cecilia Paredes, el método clínico-epidemiológico es la base del diagnóstico.

El tratamiento quirúrgico se reserva para las causas que lo requieren, como la apendicitis, obstrucción, traumatismos. Mientras que el dolor no quirúrgico se maneja tratando la causa de fondo, asegurando hidratación y, si es necesario, zinc para reparar la mucosa gástrica.

¿Dolor de panza en su hijo? No siempre es algo simple.
Imagen tomada de Internet.

Importancia de la familia y la sociedad

El dolor abdominal en niños es una consulta muy frecuente que puede ir desde un simple cólico hasta una emergencia vital. Subestimar el dolor, intentar tratarlo solo en casa o acudir tarde al médico puede llevar a complicaciones graves como perforación intestinal, peritonitis o shock séptico.

La familia y la sociedad tienen un papel activo en reconocer signos de alarma: fiebre persistente, dolor que se localiza y empeora, vómitos con aspecto fecaloideo, ausencia de gases o heces, decaimiento o irritabilidad inusual.

En Cuba, donde existe una gran cultura sanitaria, el médico y la enfermera de la familia son el primer eslabón para evaluar al niño, y el programa de atención al menor está bien estructurado para hacer seguimiento periódico, especialmente en recién nacidos y lactantes.

Si deseas conocer todos los detalles, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Rumbos:

Le puede interesar:

Amebiasis: síntomas, tratamiento y prevención

Foto del avatar
Redacción Radio Guamá

Emisora Provincial de Pinar del Río, Cuba

Artículos: 1091

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *