
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) es una organización viva, que está presente en toda la vida social y cultural del país, manifestó a Radio Guamá el intelectual Nelson Simón González, presidente de su Comité Provincial en Pinar del Río.
Esta –agregó-, además de preservar el legado de los grandes maestros fundadores, hoy está rejuvenecida con una vanguardia de la intelectualidad cubana que le da continuidad a ese patrimonio simbólico, ético y cultural.
En el aniversario 65 de la Uneac, Simón González insistió en que la organización trasciende sus sedes, proyectos editoriales y galerías para insertarse en el centro mismo del quehacer artístico del país. “La organización está donde quiera que haya un artista”, afirmó.
En sus filas –recordó, el poeta y narrador- se agrupan los principales dramaturgos, directores escénicos, actores, músicos, artistas de la plástica, escritores, bailarines, coreógrafos y pensadores de la cultura cubana.
Presencia en la enseñanza y los territorios
El presidente del Comité Provincial de la Uneac en Pinar del Río señaló que la organización tiene una presencia activa y permanente en la enseñanza artística, desde los niveles elementales hasta la educación universitaria, y participa directamente en la formación de nuevos valores.
Sin embargo, reconoció que uno de los grandes retos actuales es la articulación con los territorios. “Creo que en lo que sí debíamos es seguir insistiendo en la manera de incidir, nuestra organización, en la vida de los territorios”, expresó.
A su juicio, es necesario ganar en coherencia, cohesión y unidad para que la programación cultural que se ejecuta en la provincia se articule mejor con las políticas de la Uneac y se deje acompañar por su pensamiento crítico y teórico.
Simón precisó que la Uneac no es una institución del sistema estatal de la cultura, sino una organización gremial que representa los altos valores de la cultura cubana. Por eso, insistió en la importancia de articularla con los brazos ejecutores de la política cultural en los niveles local, territorial y provincial, sobre todo en un contexto donde los territorios gozan de más autonomía.
“Ésta significa riesgos”, advirtió, y abogó por un mayor acompañamiento y por escuchar a quienes tienen la experiencia y el conocimiento. “No es querer dictar políticas –aclaró-, pero sí deben dejarse acompañar del pensamiento crítico, teórico, intelectual que para suerte nuestra está en la Uneac, siempre lo ha estado desde su fundación”.
Debates que se convierten en leyes
Uno de los aspectos más relevantes que destacó Nelson Simón es el papel de la Uneac como espacio de discusión y transformación social. “Hay discusiones que se han generado en la Uneac y luego se han convertido en cambios sociales, en leyes”, afirmó.
Puso como ejemplos el Código de las Familias, los problemas de la diversidad sexual, la igualdad de género y los temas racial y de la mujer. “Se empezaron a discutir en la sociedad cubana a partir de las discusiones propias de la organización”, aseguró.
También mencionó que las revoluciones en el campo de la educación, incluida la enseñanza artística, se han impulsado desde los congresos y debates de la Uneac.
65 años con vigencia absoluta
Lejos de hablar de envejecimiento, Simón aseguró que la Uneac se renueva constantemente, no solo por el ingreso de nuevos miembros, sino porque «toda la Uneac es un proceso de construcción, que se va adaptando a los tiempos».
En Pinar del Río, dijo, la gente todavía quiere pertenecer a ella, y lo demuestra “la avalancha de solicitudes” para ingresar a sus filas. “Eso indica que hay una confianza depositada en nosotros. La gran mayoría de los artistas, de los creadores, creen en la organización”, afirmó con satisfacción.
Escuche íntegramente la entrevista ofrecida al periodista Ángel Felipe Machín Vento:


