
La finca «Los Escobar», sitio de obligada referencia en la actividad agrícola de Pinar del Río, recibió a infantes y adolescentes de los hogares de niños sin cuidado parental.
Desde ese lugar, perteneciente a la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco San Luis, despidieron el verano.
El lugar es liderado por los hermanos Yanosky y Yassiel Hernández Escobar dedicados al cultivo del tabaco y a la porcicultura.

«Es un privilegio ser anfitriones de estos niños y regalarles una cuota de felicidad que tanto necesitan», comentan ambos jóvenes que ya dejan huellas en el principal rubro exportable de la provincia más occidental.
La sonrisa se adueñó de los rostros
Tras recorrer la finca que muestra los avances del programa de desarrollo emprendido por el Grupo Empresarial Tabacuba, la casa de cura natural de la hoja devenía escenario para que payasa y mago los hicieran soñar y disfrutar de un encuentro de alegría.


«Cerramos así el verano a pesar de la difícil situación que vive el país. Quisimos hacer de este tiempo una jornada diferente», dijo Alejandro Bosmenier León, al frente del grupo que acompañó a la integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primera secretaria en Vueltabajo, Yamilé Ramos Cordero.
“Verlos felices es el regalo más preciado para nosotras como educadoras», agregó Sonia Cruz Hernández, directora de uno de los dos hogares de niños sin cuidado parental existentes en la provincia que posee además un Centro de Acogimiento Urgente que ampara a infantes hasta 30 días, en dependencia del tiempo que tome el proceso legal a que son sometidos sus progenitores.

Ramos Cordero, agradeció el recibimiento dado a los niños y resaltó el apoyo de los organismos a esta iniciativa, que no suple el calor de los padres, pero es muestra de humanismo y respeto.


