
Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, expuso en su perfil oficial de la red social Facebook datos sobre la cooperación migratoria entre Cuba y Estados Unidos y las alertas emitidas por la isla sobre las irregularidades en el proceso.
El funcionario recordó que ambos países han suscrito varios acuerdos migratorios desde 1984, aún vigentes, los cuales requieren compromisos mutuos y cooperación para su cumplimiento.
Señaló que durante cuatro décadas se celebraron reuniones bilaterales entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Departamento de Estado de Estados Unidos, con la participación de órganos de migración y entidades responsables de la aplicación de la ley.
Entre 2022 y 2024, período de mayor migración de Cuba hacia Estados Unidos, se efectuaron seis encuentros, tres en Washington y tres en La Habana.
En la reunión de diciembre de 2024 en la capital cubana, la delegación de Cuba alertó sobre el volumen de tráfico irregular de migrantes por países de la región.
Fernández de Cossío precisó que el costo por persona de esas operaciones oscilaba entre siete mil y 15 mil dólares, y que la entrada anual de más de 100 mil cubanos por la frontera sur de Estados Unidos evidenciaba la magnitud del negocio.
Las advertencias se reiteraron en intercambios técnicos y operacionales entre delegaciones de ambos países, donde se informó que las operaciones eran organizadas y financiadas desde el sur de Florida, epicentro de esas redes.
El viceministro subrayó que dichas actividades garantizaban transportación, alojamiento, apoyo financiero, comunicaciones y asistencia judicial para los migrantes traficados en distintos tramos de la travesía.
«Es absurdo suponer que el gobierno de Estados Unidos no estaba al tanto del fenómeno», escribió Fernández de Cossío en su publicación, y añadió que Cuba advirtió oficial y reiteradamente sobre el tema.
«Si las autoridades estadounidenses no actuaron y permitieron la entrada numerosa y descontrolada de cubanos por su frontera sur durante varios años consecutivos, y toleraron el establecimiento de las redes de tráfico, fue por negligencia, complicidad, diseño político o una combinación de esos factores», afirmó en su mensaje.
Estas declaraciones se inscriben en el contexto de la campaña de desinformación y descrédito que impulsa el gobierno de Estados Unidos contra la nación caribeña, con el propósito de erosionar su credibilidad internacional y distorsionar la percepción sobre sus instituciones.
(Tomado de la Agencia Cubana de Noticias.)


