
Cuando las ciudades de Niza, Lyon, Lille y París comenzaban hoy nuevas marchas de protestas, los sindicatos estudiantiles franceses confirmaron sus demandas de mejorar el sistema de educación nacional.
La secretaria general de la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF), Manon Moret, reclamó al Gobierno 250 mil plazas adicionales en la enseñanza superior, frente a las 15 mil propuestas que considera claramente insuficientes.
Además, exigió una revalorización de las becas que compense los años de congelación y rechazó la reforma de las ayudas a la vivienda, porque supondría una nueva pérdida de poder adquisitivo para los estudiantes.
Moret advirtió que la precariedad estudiantil sigue agravándose y reprochó al Ejecutivo que sus respuestas no estén a la altura de las necesidades de la juventud.
Ante la falta de compromisos concretos, anunció que las movilizaciones continuarán desde el próximo martes y que los estudiantes están dispuestos a salir a las calles cada semana hasta conseguir que sus reivindicaciones sean atendidas.
La máxima dirigente de la UNEF participó la semana pasada, junto a otros dirigentes de organizaciones estudiantiles, en un encuentro con el ministerio del Interior Laurente Nuñez y con el jefe de Gobierno Sébastien Lecornu para abordar sus demandas.
Pero en la reunión, como afirmó la dirigente, no se hizo ninguna propuesta firme o convincente a sus propuestas, entre ellas la inversión de 10 mil millones de euros en la mejora de las condiciones del sector de la educación, incluidos liceos y universidades.
La marcha en París estuvo encabezada por un gran pancarta “SOS Vie chère” (Socorro, la vida es cara) que resume muchas de las demandas en esta manifestación, también convocada por el movimiento “Chalecos amarillos”.
Por otro lado, aunque no estaba autorizada ninguna protesta, varios estudiantes protagonizaron una “sentada” en la céntrica Plaza de la Concordia.
(Tomado de Prensa Latina.)


