
El encuentro «Voces contra el fascismo» ratificó hoy, desde Cuba, la urgencia de una articulación antimperialista y antifascista con la certeza de la lucha por todos aquellos que son considerados inferiores y prescindibles.
En un encuentro en la Casa de Las Américas en La Habana se reunieron representantes del Instituto Cubano del Libro, integrantes de la Red en Defensa de la Humanidad, la Unión de Periodistas de Cuba y el Comité Internacional de Paz, Justicia y Dignidad de los pueblos.
Allí emitieron una declaración que alerta sobre el posible regreso de una escalada fascista.
«El 9 de mayo de 1945 la Alemania nazi se rindió formalmente ante el Ejército Rojo. Se consumó de esa manera la victoria contra el fascismo en el continente europeo, liderada por la lucha y la resistencia de los pueblos, en especial, de los que formaban parte de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Desde entonces, se intenta disminuir el papel del pueblo soviético y su sacrificio, que implicó la pérdida de más de veinte millones de vidas», dicta el documento.
Asimismo aclara que esa victoria no acabó con el imperialismo, explicando que por ello regresan sus ideas y prácticas en cada ocasión que el sistema capitalista mundial se enfrenta a una crisis y el orden imperialista que emergió en la Segunda Guerra Mundial se resiente en sus bases.
«Alarma, pero no sorprende que ochenta y un años después, en este 2026, avancen las ideas y las prácticas que emulan a Hitler, Mussolini y Franco, aunque se intente encubrir y disfrazar con la complicidad de las grandes empresas de la comunicación», expresa el comunicado.
«Asistimos en la actualidad a la entronización de un sistema totalitario global, que se expresa en la acción impune del Gobierno de los Estados Unidos a escala doméstica e internacional para lograr el disciplinamiento y castigar a todos aquellos pueblos que no bajan la cabeza», abunda.
«La política exterior militarista y amenazante de Trump es un reflejo, también, de su comportamiento en el orden doméstico de los Estados Unidos. Las libertades otorgadas al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y las prácticas llevadas a cabo por esta agencia, constituyen manifestaciones del interés por definir qué grupos poblacionales pertenecen o no al «cuerpo nacional».
El eslogan Make America Great Again se convirtió en un regreso al fascismo primigenio: un proyecto nacionalista estridente que excluye a amplios grupos poblacionales. Para ello se apela incluso a la supresión física, al asesinato o al confinamiento en campos de reclusión. Asimismo, las libertades otorgadas al ICE emulan con la apelación al paramilitarismo que marcó los regímenes fascistas en Europa, agregó.
Durante el encuentro se debatió sobre el avance de la ultraderecha a escala global, que obedece a múltiples causas y la lógica heredada del fascismo que identifica a la ultraderecha con el liderazgo del presidente de la principal potencia imperialista.
Para hacer frente a estas realidades es un imperativo la unidad y la resistencia. Se hace cada vez más evidente que al fascismo hay que combatirlo en todos los órdenes, y hacerlo en un escenario particularmente hostil por su control de la industria militar, su poderío económico y su dominio de las plataformas de comunicación.
(Tomado de Prensa Latina.)


