
La vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba, Ana María Mari, destacó en La Habana la grandeza y la capacidad de resiliencia del pueblo cubano.
Dichas declaraciones a Prensa Latina tuvieron lugar a propósito de la reciente Audiencia Pública Parlamentaria “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”, con sede en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
“Hoy estoy hablando en representación de millones de cubanos porque no hay uno solo de nosotros que pueda decir que no se ve afectado por el bloqueo al interior de su hogar, en su vida cotidiana, en su realización personal, en sus sueños o en sus planes”, aseguró.
“El bloqueo económico, financiero, comercial y energético impuesto por Estados Unidos a la isla es un castigo colectivo, y es el costo de haber tomado la decisión de defender nuestra soberanía, de construir una sociedad bajo nuestras propias reglas y de querer vivir la libre determinación de un pueblo”, agregó.
La también abogada se refirió a la grandeza de los cubanos y su capacidad diaria de reinvención. Asimismo, manifestó una especial admiración por los trabajadores de la salud.
“Los médicos tienen la tarea cada mañana de sostener la vida entre sus manos y lo hacen dejando en sus hogares los mismos problemas de cualquier cubano de hoy. Tienen largas noches sin dormir, muchas veces batallan para cocinar el alimento de sus hijos, se frustran porque saben que tiene un paciente grave que los espera, pero el transporte falta porque el combustible no es suficiente. Ellos tienen en sí esa necesidad de llegar a tiempo, con un sentido de pertenencia gigante porque hay un ser humano, una persona esperando por ellos”, expresó Mari.
“Lo que ha hecho el pueblo cubano durante estos años de Revolución ha sido una heroicidad constante, sobre todo por la perseverancia, la resistencia, la fuerza, la capacidad de resiliencia y las ganas de hacer. Aun así, el precio que pagamos es extremadamente alto”, significó.
“No hay sensibilidad en esas personas que promueven el bloqueo. Lo que les debe latir dentro de su pecho les falta. No son humanos, no tienen corazón”, aseveró.
De igual forma se refirió a los intentos de invisibilizar el bloqueo y a las campañas que juran su inexistencia. “Si el bloqueo es una falacia ¿Por qué entonces tantas presiones para votar en contra de Cuba?, como han denunciado estos últimos días nuestros principales dirigentes”, reflexionó.
Ana María agradeció el respaldo internacional que ha recibido la isla a pesar de las presiones estadounidenses y declaró que, aunque la solidaridad es un deber, el mundo está retribuyendo a Cuba todo lo grande, lo bueno y lo bello que ha hecho.
Asimismo, acotó que nuestra verdad no se puede esconder y aseguró que nuestra lucha por la soberanía protege la autonomía de todos los países del planeta.
“Por eso reiteramos en todos los escenarios que no somos ni seremos jamás una amenaza para ninguna nación, y que la verdadera amenaza es el castigo colectivo contra un pueblo que tomó hace mucho tiempo la decisión de ser libre y que bajo ningún concepto ni ningún bloqueo la cambiará”, concluyó.
(Tomado de Prensa latina.)

