
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, participó hoy en la Sesión abierta: “Reformas de la Gobernanza global y el Sistema multilateral” que tiene lugar como parte de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los BRICS.
Rodríguez señaló el recrudecimiento del bloqueo económico y la amenaza de agresión militar contra Cuba a niveles extremos, a lo cual se suma ahora el cerco energético, impuesto desde inicios de año, y la aplicación de las llamadas sanciones secundarias de marcado carácter extraterritorial.
En este sentido, destacó que pese al bloqueo, «las sanciones y las amenazas del uso de la fuerza, Cuba sigue construyendo su camino soberano hacia el desarrollo socialista y contribuyendo desde sus modestas posibilidades al desarrollo de otros pueblos del Sur».
Además resaltó que Cuba sostiene que el fortalecimiento de las Naciones Unidas debe orientarse hacia su verdadera democratización y no hacia la reducción indiscriminada de sus recursos.
«Por primera vez, el Gobierno de Estados Unidos formaliza públicamente, mediante un comunicado del Departamento de Estado, un ofrecimiento de ayuda humanitaria a Cuba valorado en 100 millones de dólares. Hasta el momento no se ha aclarado si se tratará de ayuda en efectivo o en material, ni si se destinará a las necesidades más urgentes de nuestro pueblo, combustibles, alimentos y medicinas», expresó Rodríguez.
«Aún reconociendo la incongruencia de esta aparente generosidad, de parte de quien somete al pueblo cubano a un castigo colectivo mediante la guerra económica, el Gobierno cubano no tiene como práctica rechazar la ayuda extranjera que se ofrezca de buena fe y con fines genuinos de cooperación», agregó.
Igualmente reconoció que la mejor ayuda que en este y en cualquier otro momento podría brindar el Gobierno de Estados Unidos al noble pueblo cubano sería desescalar las medidas de bloqueo energético, económico, comercial y financiero recrudecido como nunca antes en los últimos meses.
Asimismo, el jefe de la diplomacia cubana valoró el papel de los BRICS como alternativa al anquilosado e injusto orden económico internacional que ahora agoniza con la imposición de la paz mediante la fuerza.
«Seguiremos alzando la voz en cada foro internacional para defender las reformas que el mundo necesita. La gobernanza global que aspiramos a construir parte del rechazo a la dominación y la hegemonía, parte del respeto irrestricto al derecho internacional y de la convicción de que la cooperación, la solidaridad y la justicia son el único camino hacia un orden verdaderamente multilateral, democrático e inclusivo», concluyó.
(Tomado de Prensa Latina.)


