
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, hizo énfasis hoy en las repercusiones del castigo colectivo que Estados Unidos impone a la Isla, durante su discurso en la XXX Cumbre Iberoamericana.
En la Sesión Plenaria del evento, presidido por el rey Felipe VI de España, el diplomático aprovechó para resaltar el respaldo recibido por Cuba durante la Asamblea General de Naciones Unidas en la condena al bloqueo estadounidense.
Al respecto, Rodríguez pidió a la Comunidad Iberoamericana actuar “sin injerencias, exclusiones ni presiones externas” y reiteró sus comentarios la víspera en la ministerial de Madrid, donde recalcó que el escenario internacional se encuentra “marcado por el unilateralismo.
También, por la pretensión imperialista e inviable de imponer la paz mediante la fuerza” y por vulneraciones del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.
Al hacer un repaso de las consecuencias de las medidas coercitivas de Washington, señaló que “el pueblo cubano ha sufrido el reforzamiento sin precedentes del bloqueo económico estadounidense”.
Precisó que la Casa Blanca estableció “un cerco energético equivalente a un bloqueo naval” y aplica “sanciones secundarias a individuos o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba”.
Añadió que EEUU “ha llevado su obsesiva guerra de asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos de castigo colectivo”, algo que, puntualizó, sin embargo, rechazaron los países iberoamericanos que la semana pasada respaldaron la ONU la resolución que repudia estas políticas de Washington.
Aprovechó, no obstante, para matizar que a diferencia de lo que ocurría tradicionalmente, la cercanía de varios mandatarios de la región con la Administración de Donald Trump, provocó que un número creciente de gobiernos se abstenga o incluso vote en contra del texto.
De los países presentes en la Cumbre Iberoamericana de Madrid, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra de la iniciativa, con abstenciones de Chile, República Dominicana, Honduras y Perú.
Ayer, al hablar en el segmento ministerial de la cimera de Madrid, el canciller cubano alertó sobre ‘la injerencia en los asuntos internos de los Estados (…), con marcado carácter extraterritorial y la intimidación, incluso para obstaculizar la cooperación e impedir las legítimas relaciones comerciales entre Estados soberanos’.
(Tomado de Prensa Latina.)


