Cuando enseñar dejó de ser segunda opción (+Audio)

La docencia comenzó como un camino que llegó después de cambiar sus planes.

Ariel Ernesto Vasco Travieso tenía otro proyecto para su futuro. Al terminar noveno grado aspiraba a ingresar a la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, pero una condición física impidió sus planes.

Su inclinación hacia el idioma Inglés y el gusto por enseñar lo llevaron entonces hacia la Escuela Pedagógica Tania la Guerrillera. Allí comenzó un camino que, con el paso de los años, dejó de ser una alternativa para convertirse en vocación.

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Uno de sus primeros retos fue vencer la timidez y aprender a expresarse frente a los demás.

«Siempre he sido una persona muy tímida. Fue difícil expresarme en público y perder ese miedo escénico; pero lo fui superando poco a poco», recuerda.

Con el tiempo llegó el momento de llevar a las aulas lo aprendido durante su formación. En ese contacto con los estudiantes descubrió que enseñar Inglés exigía acercarse a ellos y comprender sus maneras de aprender.

«Tienes que entenderlos para que todo fluya. No puedes forzar las cosas. Tienes que trabajar para que entre alumno y profesor exista una conexión», explica.

Sin descuidar la preparación metodológica, el juego se convirtió entonces en uno de sus recursos para despertar el interés por la asignatura entre los estudiantes del Seminternado Francisco Gómez Toro, en el municipio pinareño de Mantua, donde labora actualmente.

«Lo que más los motiva es el juego. Hay que enseñarles de distintas formas, acordes a la edad», comenta.

Para Ariel, la cercanía resulta esencial en la relación con sus estudiantes. «Tú no puedes esperar a que un estudiante se te acerque. Tienes que lograr acercarte a ellos», sostiene.

Mucho por aprender y enseñar

Durante su primer curso como profesor, Vasco Travieso vivió situaciones que guarda con especial agrado. Una de ellas ocurrió durante una visita de la Dirección Provincial de Educación, cuando un directivo que recorría la escuela, reparó en que el joven profesor siempre estaba frente a sus estudiantes.

«Cada vez que hacía el recorrido me veía en un aula dando clases. Entonces me dijo: “Oye, pero tú estás en todos lados”. Al final comentó que el joven teacher de Inglés, aun estando en su primer curso, siempre demostraba que estaba ahí, dispuesto a hacer lo que le correspondía», cuenta sonriente.

Aquella experiencia forma parte de los recuerdos de un período en el que este mantuano descubrió cuánto podía significar para él la profesión que antes no había considerado entre sus primeras opciones.

Ahora inicia un nuevo período lectivo, con la experiencia de sus primeros pasos y una gran certeza: todavía tiene mucho por aprender, pero también mucho que compartir con quienes encuentra al otro lado del aula.

Para Ariel Ernesto Vasco Travieso, la docencia comenzó como un camino que llegó después de cambiar sus planes. Hoy, en cambio, forma parte de lo que desea seguir construyendo.

Escuche aquí las declaraciones:

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Dainelys Hernández Torres
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