
Posturas en mano invadieron las áreas de la finca El desvío, insertada al quehacer agrícola de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco de Pinar del Río, para dejar en la tierra la simiente que da nombradía a una isla.
Las acompañó la integrante del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Teresa Amarelle Boué.
Son productoras, cooperativistas y técnicas que conocen del valor de la mujer rural, definida por la dirigente femenina como «baluarte de la Revolución».

Están ellas en diferentes frentes del quehacer agrícola del país y saben de la importancia de su protagonismo en la economía colectiva.
Internacionalmente se instauró el 15 de octubre para reverenciar a quienes asumen como cotidiano la rudeza del campo sin perder delicadeza y ternura.
Donde el campo tiene nombre de mujer
El difícil escenario del país no roba su sonrisa y saben imponer el intelecto a los desafíos de los tiempos.
Las distingue ser madres, esposas, hermanas, hijas y sobre todo mujer, mujer de campo y de tacones que también saben portar empoderadas y valientes.





