Alejando miedos escénicos tomaron la palabra. Contaron historias de sacrificios y entrega, de abnegación matizada por la ternura que emana de su naturaleza.

Saben de madrugadas, de jornadas que concluyen con la entrada de las noches, de cocinas con olor a carbón o leña.
Son las mismas que retan al desvelo cuando la fiebre se adueña de la prole.
Y cada una acomoda su femineidad. Las botas para la tierra, los tacones para las celebraciones. Conocen al dedillo la diferencia.

Y saben hacer y dar y llegar hasta el necesitado. Ya lo decía la integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primera secretaria en la provincia de Pinar del Río, Yamilé Ramos Cordero, en el Encuentro de mujeres rurales efectuado en Pinar del Río.
»Muchas no hablaron por modestia o callaron cuánto hacen en el orden social y esa es la fortaleza que tiene la Revolución y que tenemos que seguir defendiendo».
Con siembra de tabaco, pinareñas celebran Día de la mujer rural
Cuba dedicó su reconocimiento a las féminas que hacen de los campos un continuo batallar por la vida. El mundo dedica cada 15 de octubre a resaltar su valía.
»Son también días de sensibilización para que todos conozcan el valor de la mujer rural en Cuba, donde tienen derechos, y también en el mundo», indicaba la integrante del Buró Político del Partido y secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, Teresa Amarelle Bué.


El encuentro con las vueltabajeras propuso proyectos futuros que volverán a tener como protagónico la indiscutible ternura de la mujer que cada día saluda el sol con la fragancia de su sonrisa.


