Los dolores en la tercera edad no solo afectan la calidad de vida física de las personas mayores, sino también su bienestar emocional y social. En el adulto mayor el dolor se vincula principalmente a enfermedades degenerativas, osteoporosis con fracturas, procesos oncológicos o incluso a causas psicológicas como la depresión.
En el programa Rumbos, la doctora Nora María Lemus Fajardo, especialista en geriatría y gerontología conversó precisamente sobre el tema: ¿Cómo manejar el dolor en el adulto mayor?

La doctora explicó que el dolor es un «guardián del organismo», una alarma que indica la existencia de un problema. A diferencia del adulto joven, donde el dolor muscular es el que predomina, el adulto mayor sufre por diferentes causas. Las más frecuentes son las enfermedades degenerativas y las fracturas por osteoporosis.
Sin embargo, la experta advirtió que no todo dolor es físico. Con mucha frecuencia, los adultos mayores no expresan la depresión, la soledad o la tristeza a través del llanto o las palabras. En lugar de eso, su malestar emocional se manifiesta como dolor físico.
Así se presentan los dolores de cabeza, molestias en el pecho, dolor de espalda, malestar general o sensaciones de cansancio extremo sin causa orgánica evidente. A esto se le llama somatización.
Consejos prácticos
En primer lugar la doctora Norita destacó el peligro de la automedicación y la polimedicación. Insistió en que solo un profesional puede determinar la causa real del dolor y prescribir el tratamiento adecuado, que no siempre son fármacos. Existen alternativas como la medicina natural, la termoterapia y el ejercicio supervisado.
Sobre el ejercicio, señaló que debe ser indicado por un facultativo y realizado de forma paulatina (calentamiento, meseta y enfriamiento). Los ejercicios pasivos son fundamentales en personas postradas para evitar atrofia, rigidez y tromboembolismos. Sin embargo, un mal ejercicio puede agravar el dolor.
Además, Lemus Fajardo recomendó no abandonar la actividad física, pero siempre adaptada a cada patología y bajo control médico.
Los familiares y cuidadores deben evitar prácticas que dañen la salud del adulto mayor y reconocer cuándo el dolor tiene un origen físico o emocional. Buscar ayuda profesional a tiempo es el primer paso para su manejo, pues la tercera edad no es el final, sino el inicio de una nueva etapa.
Lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Rumbos con la doctora Nora María Lemus Fajardo, para profundizar en el tema:
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