La motivación de Rolando Luis Llanes Enrique durante sus cuatro décadas como profesional radica en el deseo de descubrir aquello que parece invisible; convertir una sospecha en una certeza mediante la tecnología.
«Me fascina lo que es la formación de imágenes, buscar el porqué de cada cosa, llevar a un paciente con ciertas patologías a un resultado final ya definitivo con un diagnóstico preciso. Y eso es, precisamente, lo que me ha motivado a seguir profundizando y estudiando en este campo», confiesa.
A ello se ha consagrado en el policlínico de la localidad Puerto Esperanza, del municipio pinareño de Viñales, donde comenzó en 1987, recién graduado como técnico en Rayos X, su vínculo con la imagenología, en un departamento recién creado para esta disciplina.
Desde entonces, su empeño por superarse le permitió convertirse en licenciado y especializarse en ultrasonido, un campo que, según nos cuenta, combina a la perfección dos de sus grandes pasiones:
«El equipo de ultrasonido es una combinación de medios de computación con algoritmos de trabajo que te permiten poder visualizar y diagnosticar muchas enfermedades en el cuerpo humano”, comenta.

Para Llanes, como lo llaman casi todos sus pacientes y amigos en Puerto Esperanza, la combinación de tecnología y conocimiento de la anatomía humana representa un engranaje fundamental para una comunidad distante de la cabecera provincial.
Él concibe su labor como el primer paso hacia un diagnóstico oportuno. Sin embargo, reconoce que en el ejercicio de la medicina, el trabajo en equipo resulta determinante para arribar a conclusiones certeras.
«En la medicina nada es absoluto. Combinamos muchas investigaciones: el laboratorio tiene una gran parte, los medios diagnósticos tienen otra, y la parte clínica del médico aporta gran cantidad de conocimiento. Pero, el médico siempre se va a nutrir del criterio de todos estos medios de diagnóstico», asegura.
Ají Guaguao, un pequeño aliado para la salud
Su humildad profesional le ha permitido que a lo largo de los años, Llanes Enrique haya conquistado el respeto de colegas y pacientes, pues busca acertar más que tener la razón. Y en ese empeño, el trato con el paciente, asegura, es sagrado.
«Al paciente hay que hablarle de modo directo y lo más transparente posible para que vean una seguridad en ti, para que vean que tienes el conocimiento preciso y que ellos están siendo observados como personas, como seres humanos a los que estamos nosotros llamados a atender «.
Así forja complicidad y una relación de confianza que considera el mayor estímulo, tras 40 años de servicio. Una trayectoria que lo convierte en referente, aunque lo asume con la responsabilidad de un aprendiz; también de un maestro que desprende saberes.
«Compartir nuestros conocimientos con los nuevos estudiantes, con los nuevos médicos, es esencial para poderlos preparar y que se sientan más útiles y que vean medios diagnósticos como una herramienta muy importante para su carrera», reflexiona.
Rolando Luis Llanes Enrique, “Llanes” para su pueblo, es un profesional que encontró en la imagenología, la manera de ver más allá de lo aparente, y en el servicio a los demás, la razón para continuar.
Desde el Policlínico de Puerto Esperanza en Viñales, este hombre evidencia que en la salud, el conocimiento compartido y el trato humano pueden conducir al mejor diagnóstico.
Escuche sus declaraciones aquí:


