El legado de Panchito (II)

La fundación de la radio en 1931 fue un rayo de luz en medio del oscuro y deprimente panorama político, económico y cultural de Pinar del Río.

La fundación de la radio en 1931 fue un rayo de luz en medio del oscuro y deprimente panorama político, económico y cultural que hacía de Pinar del Río la provincia más atrasada de Cuba, lo que confiere mayor significado y valor al legado de Francisco Martínez Rodríguez (Panchito).

Regía el país la sangrienta dictadura de Gerardo Machado y Morales. El cargo de gobernador provincial lo ejercía Ramón Fernández Vega. Desde 1927, se había incrementado la lucha insurreccional. Antonio Guiteras Holmes visitaba con frecuencia la ciudad capital para coordinar acciones con los líderes estudiantiles de la Segunda Enseñanza.

El 8 de mayo de 1930 fue atacado por las fuerzas del régimen un acto público en Artemisa, con el doloroso resultado de seis personas asesinadas y más de cien heridos.

En agosto de 1931, un grupo de 22 alzados fueron detenidos, asesinados y arrojados en una fosa común en El Corojal, Candelaria. En Ceja del Negro, cerca de la ciudad capital, 17 jóvenes incorporados a un levantamiento insurgente cayeron en combate o fueron asesinados por las tropas enemigas. En tanto, el general de la guerra de independencia del 95, Francisco Peraza, fue asesinado por las fuerzas del régimen en su campamento rebelde de la Sierra del Rosario.

En todos los municipios, con más o menos intensidad, se combatió hasta que dos años después fuera derrocado “el asno con garras” (2) Gerardo Machado y Morales.

Del tabaco y otros asuntos económicos

La economía pinareña entonces se basaba fundamentalmente en el tabaco, a diferencia de las demás provincias donde el renglón principal era la agroindustria azucarera. Cuba llegó a tener más de 160 ingenios. Pinar del Río contaba con nueve. (3).

No obstante, los efectos negativos de la baja de los precios del azúcar en los mercados externos también se sufrían en el territorio debido a la crisis económica que azotó a la Isla tras el colapso de la industria azucarera de 1920. Esto incrementó el desempleo y las quiebras de numerosos negocios y bancos.

Era tal la pobreza de las capas populares que damas de la alta sociedad patrocinaron “cocinas económicas”. Este proyecto “cívico y solidario” era financiado por personas con recursos, comerciantes que aportaban mercancías y la celebración de verbenas para recaudar fondos.

El grueso de la industria tabacalera (fábricas de tabaco y cigarrillos) se concentraba en la capital de la República. A Pinar del Río, le correspondía el papel de suministrador de la materia prima y por tanto, asumía las duras y mal pagadas faenas de sembrar, cultivar, curar, clasificar y beneficiar las hojas.

En los años 1920 la producción tabacalera se vio afectada además por las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos, agravándose adicionalmente debido a la sequía que asoló al territorio entre 1920 y 1924.

Desde inicios de esa centuria el capital norteamericano había penetrado en el territorio pinareño con el establecimiento en Las Martinas de la Cuban Land and Leaf Tobacco Company, que se fue extendiendo hasta San Juan y Martínez y otras localidades.

El Tratado de Reciprocidad Comercial firmado con Estados Unidos, en 1934, redujo todavía más la exportación de tabaco cubano a aquella nación, su principal mercado en el extranjero.  En los diez años siguientes disminuyó vertiginosamente la producción del cultivo en la provincia.

Desde entonces y por muchos años, la producción tabacalera fue disminuyendo. Los vegueros y los obreros del sector protagonizaron intensas y masivas luchas en defensa de sus intereses y por el derecho a una vida más digna para ellos y sus familiares.

El resto de la producción agropecuaria era suficiente y hasta abundante para alimentar a una población de aproximadamente 343,880 habitantes con bajo o casi nulo poder adquisitivo.

«Cenicienta» confirmada

El pobre desarrollo industrial de Pinar del Río la confirmaba como la provincia más subdesarrollada del país. Entre las pocas empresas grandes con que contaba, se encontraban las minas de Matahambre, la fábrica de cemento del Mariel (4) y dos puertos de cierta importancia económica en los municipios más al Este, cercanos a la capital del país.

El fomento fabril de los años 1930 se concentraba, mayoritariamente en escogidas, despalillos y pequeños talleres de tabaco torcido; aserraderos, productoras de alimentos en conservas, canteras, etcétera. El mismo año 1931 llegó la carretera central a Pinar del Río, la cual atravesaba el país de oriente a occidente.

En ese panorama, comenzó a hacerse radio desde aquí.

Continuará…

Notas:

1.Una de las fuentes utilizadas para tomar información fue el libro Síntesis Histórica Provincial Pinar del Río, de un colectivo de autores, Editora Historia, 2012.

2.Así lo calificó el poeta Rubén Martínez Villena.

3.Relación de centrales azucareros existentes en Pinar del Río en el año 1931. Se indica ademas el lugar donde estaba ubicado y el año de fundación. San Ramón, Mariel, (1855); Orozco, Bahía Honda (1859); Bahía Honda, Bahía Honda (1864); Mercedita, Mariel (1910); Los Palacios, (1916);  Andorra, Artemisa, (1917); San Cristóbal, San Cristóbal (1920); Niagara,  La Palma, (1921) y El Pilar, Artemisa (1937).

4.Eran de propiedad de compañías norteamericanas.

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