Los ideales insurrectos retumban por estos días, en la memoria de los vueltabajeros, pues hace 130 años, este territorio fue testigo del fin de la Invasión de Oriente a Occidente, cuando el Lugarteniente General del Ejército Libertador, Antonio Maceo, entró victorioso en Mangos de Roque, Mantua, el 22 de enero de 1896.

El triunfo de los mambises estaba asegurado. En tierras pinareñas encontraron el apoyo del pueblo, de modo que solo bastaron 14 días para cumplir la encomienda y llegar al extremo occidental del país.
Previamente, el combate de Las Taironas, en La Coloma y el enfrentamiento de Tirado, en San Luis, constituyeron las acciones armadas más significativas en la región.
Sin embargo, fue en Guane donde el Ejército Libertador recibió todos los vítores. Hasta oídos del Titán de Bronce llegó el nombre de una ilustre personalidad del poblado: el de Isabel Rubio, quien desplegó una labor de suma importancia en la causa independentista, según refirió el historiador Enrique Giniebra.
«Fue una figura clave en todo ese proceso independentista, organizando, aconsejando a los jóvenes sobre cómo actuar ante el espionaje de las fuerzas españolas…», señaló.
Los hechos develaron la verdad. Esta mujer dedicada a sanar heridos de las columnas mambisas y la cual consagró su hogar a la lucha, mereció el rango de capitana del Ejército Libertador.

En la mañana del 20 de enero de 1896 esperaba a las tropas invasoras desde el punto guanense más estratégico. El alzamiento en Remates de Guane tuvo gran connotación a nivel militar y organizacional, y a juicio del historiador, el encuentro entre la patriota insigne y Maceo, consolidó toda la esencia de la invasión en la localidad.
«Fue un reconocimiento muy simbólico porque representó un reconocimiento de Maceo a los independentistas de Vueltabajo y al papel de la mujer», dijo el experto.
Después de este memorable acercamiento, a favor de las más fervientes ideas insurrectas, Maceo llegó, sin contratiempos, a Mantua. Los objetivos de destruir los centros de poder coloniales y de unir al país estaban cumplidos. Pinar del Río demostraba su valía para apoyar el proceso de liberación.
Mantua continúa renovando su legado independentista 130 años después
En apenas tres meses, el Ejército Libertador ocupó importantes poblados de la Isla, recorrió extensos kilómetros, desde la partida de Mangos de Baraguá, el 22 de octubre de 1895 hasta la llegada al municipio mantuano; además, arrebató abundante equipamiento militar al enemigo.
Aunque quedaron múltiples localidades por sumar a la lucha, la invasión de Oriente a Occidente fue la acción militar más audaz de todos los tiempos. A 130 años de su culminación en Mangos de Roque, el legado de esta gesta pervive en la memoria de los pinareños.
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Por la estudiante de Periodismo Melissa Maura Murguía Hernández


