En su discurso del 17 de enero de 1959, fecha que marca la entrada de la Caravana de la Libertad a Pinar del Río, el líder de la Revolución triunfante, Fidel Castro Ruz, denunció el verdadero objetivo de la campaña de prensa de Estados Unidos contra la aplicación de la justicia revolucionaria a los criminales de guerra del depuesto gobierno de Batista.

“Quieren teñir de sangre al pueblo de Cuba en el extranjero, quieren pintarnos como una horda incivilizada, quieren pintarnos como unos criminales. Y en un mundo tan acostumbrado al crimen que ha visto cometer en todas partes, en un mundo acostumbrado a todos los excesos de los tiranos y los dictadores, no es difícil empezar a sembrar la confusión y la sospecha, no es difícil calumniar, porque la mentalidad de los pueblos está acostumbrada a ver esos actos de barbarie”.
Y agregó: “se nos quiere presentar ante la opinión pública mundial como unos criminales y como un pueblo de salvajes” (1).
Opinión pública nacional e internacional
Aquel día, el sistema de amplificación instalado era insuficiente para que pudieran escuchar con claridad las miles de personas congregadas en aquel acto.
Sin embargo, Fidel, aunque lo criticó al principio del discurso, razonó pacientemente con el pueblo, como lo haría desde entonces incontables veces, enarbolando la verdad. Alertó sobre la peligrosa situación que se estaba creando y también se dirigió a la opinión pública nacional e internacional.
Aunque el peso público de la campaña difamatoria lo llevaban las agencias cablegráficas, determinados periódicos y congresistas norteamericanos, Fidel reveló que detrás se escondía el gobierno de aquella nación que, además, hacía declaraciones a menudo amenazando con una intervención directa en nuestro país y que después las contradecía y las volvía a repetir una y otra vez.
Fue contundente cuando expresó: “Yo considero insultante cada vez que se habla de si se interviene o no (APLAUSOS). Porque nosotros, cuando hay problemas en Estados Unidos y cuando hay problemas por las cuestiones de la segregación racial en el sur de Estados Unidos, no hacemos una declaración diciendo que no vamos a intervenir (APLAUSOS); porque ya se sabe que no tenemos ningún derecho a intervenir, y por lo tanto no tenemos que declararlo”.
La trinchera del pueblo
Fidel identificó los pasos que daría Estados Unidos, después que esta campaña lograra engañar y confundir a la opinión pública de Norteamérica y demás países del continente: dividir las fuerzas internas, en un momento en que la unidad nacional aún no se había consolidado y aislar políticamente a nuestro país del resto de la comunidad internacional.
Entre esos pasos pronosticó el envío de una expedición armada para atacarnos. “Por eso”, dijo con énfasis, “tenemos que salirle a tiempo al paso a la campaña, a tiempo, para evitar males mayores”.
Seguidamente dejó bien claro que “siempre tendremos una trinchera que jamás podrán tomar” ni tampoco dividir “y es la trinchera del pueblo de Cuba”.
En otra parte de sus palabras adelantó lo que empezó a hacerse realidad unos pocos meses después (2) y que se ha mantenido a todo lo largo del proceso revolucionario: “si ellos lograran ganar terreno en el exterior, lo que van a hacer con eso es unir más al pueblo de Cuba. ¡Y dudo que puedan dividir al pueblo para debilitarlo! Y, además, dudo de que puedan mandar aquí una expedición que dure mucho aquí”.
Operación verdad
La concentración popular en la ciudad de Pinar del Río no solo fue un acontecimiento histórico por la culminación de la Caravana de La Libertad, también porque, en su discurso, Fidel anunció la convocatoria a la prensa mundial (3) para contrarrestar la campaña periodística de calumnias y desinformación a la que hemos hecho referencia en esta crónica. La iniciativa llevaría el nombre de Operación Verdad, efectuada en La Habana, los días 21 y 22 del mismo mes de enero.
En la organización de esa rápida acción de respuesta junto a Fidel y el Che, participaron entre otros, Jorge Quintana, entonces presidente del Colegio de Periodistas de La Habana, Mario Kuchilán Sol, columnista del diario vespertino Prensa Libre (4), Jorge Ricardo Masetti y Carlos Gutiérrez, periodistas de Argentina y Uruguay, respectivamente, que habían entrevistado a Fidel en la Sierra Maestra durante la guerra.
En menos de 48 horas se organizó el evento. Asistieron más de 300 periodistas extranjeros. Tuvo dos grandes momentos: el primero, una concentración popular frente al antiguo Palacio Presidencial que reunió a más de un millón de personas; el segundo y último, ocurrió en el salón Copa Room del hotel Havana Riviera.
Fidel ofreció una extensa conferencia de prensa, presentó evidencias de los crímenes de la dictadura de Batista y argumentó la legalidad y necesidad de los juicios a los criminales de guerra.
En aquellos primeros días de 1959, la mayoría de los periódicos y estaciones de radio y televisión (5) apoyaban a la Revolución o no la adversaban abiertamente; solo habían desaparecido los medios que eran propiedad de Batista o de personeros de su régimen.
Consecuencia de aquel evento surgió el 16 de junio de 1959, por iniciativa de Fidel y el Che, la agencia de noticias Prensa Latina, dirigida por Jorge Ricardo Masetti y que contó entre sus periodistas al poeta cubano Ángel Augier y al novelista colombiano Gabriel García Márquez.
La Operación Verdad, convocada desde la ciudad de Pinar del Río, fue fruto del pensamiento estratégico de Fidel y de la aplicación táctica del mismo.
Notas:
1.Todas las citas fueron tomadas de la versión taquigráfica del discurso de Fidel Castro Ruz, el 17 de enero de 1959, hecha por la oficina del Primer Ministro.
2.El 12 de agosto de 1959 el Ejército Rebelde capturó en una pista del municipio de Trinidad en Las Villas, un avión con mercenarios y un cargamento de armas, enviado desde Santo Domingo por el tirano dominicano Rafael Leónidas Trujillo, títere del imperialismo norteamericano. En horas se aplastó la primera invasión extranjera a nuestro país.
3.ORLANDO ORAMAS LEÓN, periódico Orbe de Prensa Latina, 22 de enero de 2020. Internet. Visto 31 de enero de 2025.
4.Cuando Sergio Carbó, propietario y director del periódico Prensa Libre abandonó el país, la dirección de este rotativo la asumió Mario Kuchilán Sol; más tarde escribió una sección en la revista Bohemia y comentarios para la emisión del mediodía del Noticiero Nacional de Televisión.
5.Las organizaciones revolucionarias solo contaban con los periódicos Revolución, órgano del Movimiento 26 de Julio, Combate del Directorio Revolucionario 13 de Marzo y Hoy del Partido Socialista Popular. En Pinar del Río el Movimiento 26 de Julio publicaba el semanario Sierra Maestra.

