Oliva y Ponjuán, dos maestros pinareños de nuestra cultura

En Estamos Contigo, la especialista en artes visuales Yania Collazo profundizó en la obra de ambas figuras.

En el panorama de las artes visuales en Cuba, el Premio Nacional de Artes Plásticas se erige como el máximo reconocimiento. El mismo otorga un gran prestigio y visibilidad a los creadores, tanto dentro como fuera del país.

Pinar del Río ha sido cuna de dos de esos artistas excepcionales que cuentan con el alto galardón: los maestros Pedro Pablo Oliva y Eduardo Ponjuán.

Pedro Pablo Oliva
Los tiernos equilibrios del hogar, 2015

Para conversar sobre ambas figuras, recibimos en el programa Estamos Contigo a la especialista en artes visuales Yania Collazo, quien también se refirió a otros reconocimientos a la creación, la investigación y el pensamiento teórico en las artes plásticas cubanas, como es el caso del Premio Nacional de Curaduría y el Premio Nacional de Crítica de Arte «Guy Pérez Cisneros».

El maestro Pedro Pablo Oliva, cronista desde Vueltabajo

Galardonado en 2006 con el Premio Nacional de Artes Plásticas, Pedro Pablo Oliva decidió siempre crear y vivir en Pinar del Río. Su Casa Taller fue un oasis de pensamiento. A través de ella acogió a jóvenes artistas y puso a disposición de todos, artistas y especialistas en arte, una valiosa cinemateca y un centro de documentación. Además, apoyó proyectos editoriales como la colección Saturno de la revista Cauce.

Collazo destacó que la obra de este artista constituye una profunda crónica social, que aborda desde el período especial hasta la figura de José Martí. Se caracteriza por un lenguaje propio, una paleta cromática singular y un profundo humanismo que lo consagran como un cronista esencial de la Cuba contemporánea.

Eduardo Ponjuán: la huella del pedagogo y el creador

Eduardo Ponjuán, integrante de una generación más joven a la de Oliva, también dejó una profunda impronta en Pinar del Río antes de trasladarse a La Habana. Desde el Instituto Superior Pedagógico, contribuyó a las primeras publicaciones culturales de los años noventa del pasado siglo y sentó las bases para proyectos como la revista Cauce.

Ya en el otrora Instituto Superior de Arte, su labor pedagógica lo convirtió en una figura principal en la renovación de la enseñanza artística. Impulsó proyectos que volcaron el arte a la comunidad y desarrollaron nuevas metodologías.

Su obra personal, marcada por una intensa indagación antropológica y sociocultural, y su huella como formador de generaciones, lo sitúan como un artista imprescindible, cuyo paso por la docencia es en sí mismo una gran obra colectiva.

Para conocer todos los detalles sobre la obra y la influencia de estos artistas pinareños, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Estamos Contigo, con la especialista en arte Yania Collazo:

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