La siempreviva: ¿mala madre?

Descubre los secretos de una planta de numerosas propiedades medicinales, que van desde aliviar una gastritis hasta ayudar en la cicatrización de la piel.

La más reciente entrega de “La solución natural”, en el programa Rumbos, estuvo dedicada a desentrañar los secretos de una planta de nombres diversos y presencia ubicua: la Siempreviva, Kalanchoe o «mala madre».

El anfitrión del popular espacio, el máster en medicina natural y tradicional Carlos César Callava Couret destacó el interés de la audiencia por esta especie, cuyo nombre científico es Bryophyllum pinnatum.

«Pero, en la práctica tiene un mundo de nombres: prodigiosa, flor de aire, hoja bruja, inmortal… Yo la conozco como Siempreviva», comentó.

La Siempreviva, Kalanchoe o «mala madre». Imagen tomada de Internet

El experto aclaró el curioso apelativo de «mala madre», que surge porque en los bordes de sus hojas carnosas nacen numerosas plantitas que, al desprenderse, se dispersan.

«Sin embargo, yo diría que es todo lo contrario. Es una buena madre, pues está perpetuando la especie», afirmó Callava, quien señaló además la tenacidad de esta planta para crecer, incluso en techos de tejas o grietas con mínimo sustrato, lo que la hace común en muchos rincones de la ciudad de Pinar del Río.

Una farmacia en una hoja

Callava enfatizó que los beneficios de la siempreviva tienen un sólido fundamento científico. Detalló su rica composición química, que incluye alcaloides, triterpenos y polifenoles con acción antioxidante; bufadienólidos, con actividad similar a glucósidos cardíacos; una alta concentración de vitamina C, vital para la formación de colágeno y la salud ósea; y vitaminas del complejo B, cruciales para la recuperación.

De ahí que la planta actúa como gastroprotector y antiulceroso, protegiendo la mucosa gástrica de forma similar a la sábila. Además, posee un potente efecto antiinflamatorio y antiedema.

Su aplicación tópica en forma de papilla ayuda a reducir inflamaciones y curar heridas, estimulando la formación de nuevos vasos sanguíneos y colágeno. Asimismo, los extractos acuosos muestran también un efecto hepatoprotector sobre el hígado.

Además, la capacidad antibacteriana la hace efectiva contra bacterias como E. coli y Staphylococcus aureus, lo que refuerza su uso en heridas cutáneas.

Callava mencionó además su potencial antitumoral, ya que sus compuestos bioactivos pueden inducir la apoptosis de células cancerígenas, y su efecto hipoglicemiante, ayudando a mejorar los niveles de glucosa en sangre.

¿Cómo apoya la medicina natural en los tratamientos y prevención del cáncer?

El experto adelantó que actualmente se estudian sus efectos ansiolíticos, sobre el sueño, la memoria e incluso como anticonvulsivante. «Es una planta que tenemos a nuestro alrededor, con múltiples posibilidades de uso, no es tóxica y podríamos usarla si no tenemos otros medicamentos», recalcó.

Para un uso tópico inmediato, el especialista recomendó una práctica sencilla: tomar dos o tres hojas, licuarlas con un mínimo de agua hasta hacer una papilla y aplicarla directamente sobre la zona inflamada o herida.

Más allá de su fama de «mala madre» por su prolificidad, la Siempreviva (Kalanchoe pinnata) se erige entonces como una «buena madre» para la salud, ofreciendo de forma accesible un cóctel de propiedades medicinales validadas por la ciencia, que van desde aliviar una gastritis hasta ayudar en la cicatrización de la piel.

Escuche la intervención de Callava Couret íntegramente:

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