Juana: una tabacalera sin miedo a los retos

Así lo ha demostrado en los últimos once años, desde que cambió el mostrador de la bodega por el trabajo en el campo.

Para Juana Cruz Rodríguez, socia de la Cooperativa de Créditos y Servicios Gervasio Hernández Silva en el municipio de Pinar del Río, la palabra “imposible” no existe.

Así lo ha demostrado en los últimos once años, desde que cambió el mostrador de la bodega por el trabajo en el campo, una labor que le fascina.

“Los primeros dos años me dediqué a los cultivos varios, pero después me pasé al tabaco de sol. Hoy trabajo además la hoja de tapado”, cuenta.

“Mis raíces son campesinas, nacida y criada en el campo. Me gradué de Comercio y Gastronomía; pero, bueno, me casé con un productor y ahí empecé a saber más sobre los secretos del campo. Mi difunto padre también fue productor de tabaco y de cultivos varios”, continúa diciendo.

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Poco a poco, Juana ha ido dominando todos los entresijos de su quehacer. Asegura que la vega le encanta y que hasta de la mecánica de los equipos ha aprendido.

Gracias a la calidad de su tabaco y a las nuevas posibilidades que ofrece el grupo empresarial Tabacuba, la cooperativista adquirió recientemente un tractor, un sistema de riego móvil con paneles solares, y otro kit fotovoltaico con el que ilumina su hogar y la mini escogida.

“Con el problema de la electricidad que ha tenido el país, hemos tenido que luchar para no parar la producción del tabaco. Estamos ahora en la época de ensarte”, comenta.

Ella es de esa estirpe de mujeres empoderadas, que distingue por enfrentar los retos y vencerlos.

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