La hipertensión arterial durante el embarazo es un trastorno de vital importancia que puede afectar tanto a la madre como al feto. Esta condición es la segunda causa de mortalidad materna en América Latina y el Caribe y está asociada a riesgos como el parto prematuro, el bajo peso al nacer y complicaciones cardiovasculares futuras. Su prevalencia ha ido en aumento debido a factores como las enfermedades cardiometabólicas en mujeres en edad fértil.
En el programa Rumbos, el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes presentó este tema y explicó los alcances, clasificaciones y riesgos de la hipertensión arterial en la gestación, destacando la importancia del control prenatal y la prevención.

El doctor detalló que la hipertensión en el embarazo se clasifica en varios tipos: la hipertensión crónica (presente antes de la gestación o antes de las 20 semanas), la hipertensión gestacional (que aparece después de las 20 semanas sin proteinuria) y las formas más graves, como la preeclampsia y la eclampsia.
Especificó que la preeclampsia se caracteriza por presión alta y proteína en la orina, y puede evolucionar a complicaciones severas como el síndrome HELLP, que implica daño hepático y bajo conteo de plaquetas. Mientras que, la fase más crítica de la eclampsia puede incluir convulsiones y alteraciones del estado de conciencia.
Entre los factores de riesgo, el doctor mencionó los antecedentes de hipertensión en embarazos previos, enfermedades renales, diabetes o lupus, la edad avanzada, la obesidad, los embarazos múltiples o un intervalo largo entre gestaciones.
Resaltó que la identificación temprana de estos factores es clave para un manejo adecuado. En Cuba se utiliza un protocolo que incluye la administración de aspirina en dosis bajas a embarazadas de riesgo, lo cual ha demostrado reducir significativamente los casos de preeclampsia prematura.
En cuanto a la prevención y el tratamiento, el especialista enfatizó la importancia de un control prenatal riguroso, que incluya la toma regular de la presión arterial, análisis de proteinuria y ecografías para monitorizar el flujo sanguíneo uterino.
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También recomendó modificar los estilos de vida con una dieta saludable baja en sal, ejercicio físico moderado y el mantenimiento de un peso adecuado. El tratamiento farmacológico, cuando es necesario, incluye medicamentos seguros durante el embarazo como la metildopa o el nifedipino, siempre bajo supervisión médica estricta.
Conocer estas complicaciones es fundamental para toda mujer en edad fértil, especialmente aquellas que planean un embarazo o ya están gestando. La concienciación sobre los síntomas, los factores de riesgo y la necesidad de seguimiento médico puede salvar vidas y evitar complicaciones graves tanto para la madre como para el bebé.
Para conocer todos los detalles, escuche el audio del programa Rumbos con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes:


