Un grupo de médicos chilenos, graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), al oeste de La Habana, están trabajando hoy en áreas afectadas por los incendios que en los últimos días han destruido más de 40.000 hectáreas en las regiones de Ñuble y Biobío, unos 500 km al sur de Santiago, la capital de Chile.

La brigada, coordinada por Cindy Álvarez, una de las egresadas de la ELAM, instaló un puesto de salud en el barrio chino de Lirquén, comuna de Penco, una de las localidades más afectadas por el siniestro, con el 80% de las viviendas calcinadas.
El doctor Mario Gómez Mannarelli contó que en ese puesto ofrecen consultas, pero, además, “nosotros como ELAM, vamos al terreno donde está la gente cuyas casas se quemaron y no pueden salir porque tienen que limpiar y sacar escombros”.
Precisó que primero hacen un estudio de la cantidad de niños y adultos, si tienen alguna patología crónica, si están descompensados, y a partir de ahí les entregan los medicamentos que necesitan. “Esa es nuestra forma de actuar siempre ante los desastres. Es lo que aprendimos en Cuba”, afirmó.
Chile vive una de las temporadas de incendios más devastadoras de los últimos años, con 16 focos activos y varios megaincendios en la zona centro-sur que han dañado unas 46.000 hectáreas. Hasta el momento, las cifras preliminares registran 21 muertos, más de 20.000 damnificados y 2.000 viviendas destruidas.
En la temporada actual (2025-2026), que comenzó en septiembre, ya han quedado destruidas más de 64.000 hectáreas, 226% más que en la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.
Ashley, una vida salvada del Chikungunya
En ese escenario, los médicos chilenos graduados de la ELAM, que siguen los preceptos del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, fundado en 2005, atienden a víctimas y pacientes de las zonas afectadas, financian su propio traslado y suministros, incluidos medicamentos, replicando el modelo de medicina social aprendido en Cuba.
“Nosotros en la noche vamos a los albergues, donde la gente viene a dormir y siempre hay necesidades. Hay muchos trastornos ansiosos postraumáticos porque lo perdieron todo”, dijo el doctor Mannarelli, que junto a sus colegas en el terreno integra la ONG de Desarrollo ELAM-Chile.
“Somos el ‘ejército de batas blancas’ y nos presentamos como médicos graduados en Cuba, de la ELAM y de la Brigada Henry Reeve”, afirmó.
Los médicos chilenos de la ELAM son parte de grupos de voluntarios y brigadas internacionales que junto a fuerzas especializadas y bomberos de Chile que trabajan para contener el avance del fuego y proteger la vida y la salud de miles de ciudadanos afectados por el desastre.
(Tomado de teleSur)


