Elis Regina: reina de la música popular brasileña

Su capacidad interpretativa, el extenso registro y la potencia de su voz, le permitieron abordar una gran diversidad de géneros dentro de la música brasileña.

Al hablar de la bossa nova o el movimiento conocido como Música Popular Brasileña, hay que mencionar necesariamente a Elis Regina, una cantante excepcional que se entregaba y hacía suyo cada uno de los temas interpretados.

Con una exitosa carrera que se vio truncada por la muerte prematura, la cantante logró superar con creces los miedos que le hicieron abandonar sus pasos iniciales en la manifestación, a la temprana edad de once años.

Foto: tomada de Internet

A diferencia de otros artistas de su generación, la radio y la televisión le ofrecieron a Elis Regina, el cauce adecuado para su desarrollo profesional. Las primeras incursiones en estos medios, fueron el inicio de un compromiso con la música brasileña, que fue evolucionando hasta convertirla en la voz femenina del país, no solo por sus extraordinarias condiciones vocales, o su proyección en escena, mesurada pero sincera; sino por un compromiso social que definió la línea estilística de su interpretación.

A pesar de no contar con un catálogo autoral reconocido, o carecer del dominio de algún instrumento, su voz extraordinaria le permitió convertirse en fiel difusora del movimiento Tropicalia, que exaltaba los valores de la música tradicional de su país; para ello se ofreció a grabar las canciones de músicos como Gilberto Gil, e incorporar a su repertorio la música de los jóvenes representantes de la Música Popular Brasileña, en cuyas canciones se apreciaba un compromiso social, algo que distinguía a este movimiento del bossa nova.

Aunque en principio mostró una oposición a esta tendencia, que se inclinó a fusionar los elementos del samba y otras variantes tradicionales con el jazz, y criticó a sus principales cultores por centrar sus creaciones en temas idílicos o amorosos en momentos de conflictos sociales; llegó a comprender y apreciar la obra y los valores de estos artistas, e incorporar sus temas al catálogo de sus grabaciones y presentaciones en vivo.

En Elis Regina se aprecia una manera de decir la bossa nova que elude el calmado flujo de sus principales cultores, a favor de un canto abierto y efusivo. Su capacidad interpretativa, el extenso registro y la potencia de su voz, le permitieron abordar una gran diversidad de géneros dentro de la música brasileña, desde el maxixe hasta el bossa, además del jazz o el soul de la música foránea, aportando en cada caso el carácter y la expresión necesaria.

Otro rasgo característico de su personalidad o su ética profesional fue la exigencia a la hora de seleccionar el repertorio a interpretar, resultando sumamente cruda en algunas de sus valoraciones al rechazar alguna pieza musical. Su sinceridad y claridad al expresar los criterios le convirtieron en la encargada de seleccionar o filtrar las obras más destacadas o de gran valor dentro del movimiento de la música popular; pero también le ganó algunos detractores y desafectos que le consideraban una mujer áspera y desagradable.

La crítica ha destacado el carisma y la capacidad de Elis Regina para darle vida a cada una de sus canciones en dependencia del texto que transmite, de ese modo podía apreciarse en su mirada la tristeza de algunos de sus temas o la sonrisa cuando desencadenaba la contagiosa alegría de otras canciones. En su estilo destaca el fraseo que hace irrepetible cada una de sus interpretaciones y la convierten en una verdadera reina de la música tradicional brasileña.

Los conflictos que pueden haberse creado alrededor de la figura de Elis fueron el resultado del enorme grado de poder y autonomía que llegó a conquistar; un logro imperdonable en una industria poco habituada a lidiar con mujeres que renunciaran a ser meros peones en manos de los grandes empresarios. Sin embargo, sus exigencias se limitaban a composiciones de calidad, músicos rigurosos, el derecho a no hacer concesiones a la hora de interpretar.

Elis Regina posee un extenso catálogo discográfico, que ofrece una muestra de su evolución en cuanto a repertorio y cualidades interpretativas. Además de los álbumes de estudio, que se convierten en reflejo de su exigente selección de temas y la capacidad para abordar diversas variantes genéricas; aparecen entre sus grabaciones, numerosas colaboraciones, dúos y el registro de temas para telenovelas y espacios televisivos.

La década de los años 70 se convierte en el período de mayor actividad en los estudios de grabación, antecedida por un grupo de infructuosas producciones de juventud, que van evolucionando hasta la presentación del disco Samba – Eu Canto Assim de 1965, en el que se incluyen canciones de Vinicius, Edu Lobo y Dorival Caymmi y el fonograma Dois Na Bossa con temas en vivo, junto a Jai Rodríguez, en el cual aparece la versión de la pieza Arrastao, que la catapultó a la fama.

Entre los discos más reconocidos de la cantante brasileña, destaca también Elis  – Como e Porque, en el que ya se aprecia su intención de recrear en el repertorio una mayor cantidad de temas de la generación de jóvenes autores del bossa nova. Egberto Gismonti, Tom Jobín y otros compositores, ofrecieron sus canciones para el álbum que se inicia precisamente con la conocida Acuarela de Brasíl, mostrando un tratamiento muy adecuado del acompañamiento.

No puede dejar de mencionarse, al abordar la discografía de Elis Regina, el fonograma Elis de 1972, considerado por algunos críticos como el pico de su carrera, con una madurez que se fortalece con el trabajo de producción de Cesar Camargo, en el que aparecen piezas de Jobin y Chico Buarque entre otros. También destaca Elis & Tom, de 1974, que decidiera grabar en los Estados Unidos, junto al destacado artista, que se convierte en una selección de temas antológicos del movimiento tropicalista.

Más allá del éxito comercial que logró alcanzar con su discografía, o el activismo social que le propició numerosos seguidores y detractores, el legado de Elis Regina, se inscribe en la historia de la música popular brasileña, por su manera original de abordar y contribuir a la difusión de importantes obras y figuras de ese país.

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