El 21 de febrero de 1931 surgió de manera oficial la primera emisora de onda media que tuvo la provincia: la CMAB.
Este acontecimiento de marcada significación técnica, cultural y social, tuvo lugar apenas 12 años después que ocurriera la primera trasmisión mundial, que se produjera en los Estados Unidos, basada en las invenciones previas de Conrad, Maxwel, Marconi, Hertz y otros, ya que la invención de la radio fue resultado de un esfuerzo colectivo (1).
Por otra parte, se contaban solamente nueve años desde la primera transmisión de la Radio Cubana, fundada en La Habana por el destacado músico y veterano del Ejército Libertador, Luis Casas Romero (2). Estos dos antecedentes le añaden mucha más grandeza a la efeméride, ya que el Pinar del Río de entonces era el territorio más atrasado del país.
Aunque se ha dicho y escrito bastante, no está de más que ahora lo repita: La radio en Pinar del Río fue creación casi individual de un joven telegrafista empleado de la estación del ferrocarril: Francisco Martínez Rodríguez (Panchito).

El precursor
La condición de miembro de una pobre familia lo obligó a trabajar desde temprano, pero no descuidó la superación profesional. A través de cursos por correspondencia estudió Electricidad. En su momento, cuando la economía lo permitió, viajó a Pensilvania, Estados Unidos, a cursar de forma presencial el último año de la carrera y regresó a Cuba graduado de ingeniero eléctrico (3).
Panchito en sus horas de descanso laboral empleaba parte del tiempo en fabricar equipos de recepción y trasmisión de radio. Fue así que en 1928 logró hacer un trasmisor de 20 watts y los equipos complementarios. Obtuvo, además, la licencia de la Secretaría de Comunicaciones (4) autorizando la frecuencia con la denominación de CM-1-FM (5).
95 años: ¡Viva la Radio!
Con la pequeña planta, instalada en la casa familiar -ubicada en calle Santa Filomena número doce, en la Loma de la Quinta- empezó a originar trasmisiones esporádicas de forma experimental, basada en la reproducción de música grabada en discos.
Panchito acometió aquel proyecto solo con su talento, constancia, escasos bienes personales y la colaboración de tres familiares: dos de sus hermanos, Ángel y Hermógenes, y un sobrino, Francisco Martínez Bretau (Paco), que hizo de locutor, convirtiéndose en la primera persona ejerció esta profesión en la provincia.
De CM-1-FM a CMAB
En 1929 la familia se mudó, y con ella la planta, para la calle San Juan número 73 casi esquina a Solano Ramos (6). La música grabada continuó predominando en las transmisiones, pero a partir de aquel momento se introdujo música en vivo a cargo de trovadores y algunos anuncios comerciales que iban aportando al sostenimiento económico del incipiente negocio.
Con sus viejos y nuevos colaboradores, Panchito continuó trabajando en el aumento de la potencia y en el perfeccionamiento de la estación, que salía al aire en la banda de 240 metros y 1250 kilociclos en el dial.
Conforme a las nuevas regulaciones establecidas en Cuba, y previa autorización de la Secretaría de Comunicaciones, la CM-1-FM se convirtió, a partir del 21 de febrero de 1931, en la CMAB.
Dos emisoras
En la década de los años 30 del pasado siglo, Cuba contaba con 61 emisoras. Dos de estas estaban en Pinar del Río, ya que un mes después de la fundación oficial de la CMAB surgió la CMAC (“La Voz de Oro”), dos años después trasladada para Guanajay y finalmente para San Cristóbal. La Habana tenía cuarenta y tres; cuatro Matanzas; seis Las Villas; cuatro Camagüey y dos Oriente.
La mayoría de esas plantas tenían, como la CMAB, poca potencia. Operaban generalmente con transmisores de 20, 30 o 50 watts; aunque en La Habana algunas disponían de equipos nuevos o de uso importados de Estados Unidos, con 50, 200, 250, mil y hasta dos mil watts.
Los grandes fabricantes norteamericanos de radiorreceptores, con fines comerciales, invirtieron directamente o a través de sus concesionarios, en la naciente industria radial de la capital del país y de otras provincias; pero, eso no ocurrió entonces en Pinar del Río, de acuerdo con nuestras investigaciones.
Panchito arrendó la emisora, en 1938, a los periodistas Manuel Perdomo Cruz y Aurelio Piñero. En 1941, pasó a propiedad de la firma Hijos de Pío Ferro, la más poderosa familia económica y políticamente de la provincia. A partir de esa fecha desaparecieron los nobles objetivos que motivaron al fundador de la radio pinareña.
El Ministerio de Comunicaciones puso la licencia de permisionario a nombre del senador de la República Simeón Ferro Martínez y así se mantuvo, aunque cambiaran los dueños y arrendatarios, hasta que en 1960 ocurrió la intervención de la empresa por parte del Gobierno Revolucionario.
La radio en Revolución
Los Ferro habían convertido la emisora en una importante empresa radial, con el claro fin de apoyar la venta de los productos de su fábrica La Conchita y las candidaturas políticas propias o de sus candidatos para alcaldes, representantes o senadores.
Construyeron un equipo trasmisor de mil watts, que se instaló en la carretera a Viñales, y tiempo después llegó a alcanzar 5000 watts. Aun así, no llegaba a cubrir la geografía de la mitad de la región más occidental de la provincia.
El horario de trasmisión diaria fue de 17 horas. Incluyó programas de aficionados y presentaciones culturales en el estudio teatro, música campesina en vivo como en el espacio Por la tierra y el guajiro; el programa dominical para los niños La Escuelita del Aire; el noticiero vespertino Lo que pasa en Pinar del Río y presentaciones de valor técnico y educativo como las del profesor Armando Díaz Bravo (7) tituladas Cuestiones del agro.
En 1953 la CMAB fue adquirida por Columbio Rodríguez, detrás del cual se ocultaba el capital de otro de los poderosos industriales, comerciales y terratenientes locales: Armando Aguilar Bencomo (8).
Columbio fue propietario de las 4 emisoras que integraron en el Circuito Radial Independiente (9), de efímera duración. Después las operaba directamente o a través de temporales arrendatarios.
En septiembre de 1960, la empresa CMAB fue intervenida por el Gobierno Revolucionario y nueve meses después nacionalizada. Los sanos y constructivos objetivos de Panchito, el fundador, fueron retomados y enriquecidos como resultado del avance de la Revolución.
Continuará…
Notas:
1. La primera trasmisión regular de radiodifusión en onda media a nivel mundial tuvo lugar el 2 de noviembre de 1920. La estación KDKA de Westinghouse Electric & Manufacturing Company, en Pittsburg, Pensilvania, Estados Unidos, bajo la dirección del ingeniero Frank Conrad, recibió la primera licencia comercial y comenzó trasmitir programación regular para el público en general. (Información tomada de Internet, visto el 9 de febrero de 2025). Mis indagaciones periodísticas para esta crónica me han demostrado que la invención de la radio de onda corta, que es parte del espectro general de la radiodifusión, no se le puede acreditar a una sola persona o un solo país o fijarla en un año determinado, sino que es el resultado de un proceso evolutivo de descubrimientos científicos y desarrollo tecnológico a lo largo de varias décadas. Entre los científicos que sobresalen se encuentran: James Clerk Maxwel (Escocia); Heinrich Hertz (Alemania) y Guglielmo Marconi (Italia).
2. El 22 de agosto de 1922, Luis Casas Romero, junto a su hijo Luis Casas Rodríguez puso al aire la primera emisora de radio que transmitió desde suelo cubano, la 2 LC, fecha que se toma como nacimiento de la radio cubana. Esta planta con una potencia de 10 watts transmitía en la banda de 360 metros. (Información del libro La radio en Cuba, autor Oscar Luis López, editorial de Ciencias Sociales).
3. ABREU MUJICA, Pedro, Seguir la historia; El lado íntimo de un fundador, www.radiominas.icrt.cu, 21 de febrero de 2025. Internet. Visto 8 de febrero de 2026.
4. Ministerio de Comunicaciones
5. Francisco Martínez.
6. Durante diez años la emisora se instaló en varios locales de la ciudad hasta que, en 1939, ya como CMAB, radicó definitivamente en el edificio de la Logia Solano Ramos, calle Maceo esquina a Rosario.
7. Armando Díaz Bravo era popularmente conocido como Cuso Velorio ya que despedía duelos con reiterada frecuencia. Era un hombre de elevada decencia y cultura. Autor de una biografía de Tranquilino Sandalio de Noda. Profesor y en alguna etapa también director de la granja escuela Tranquilino Sandalio de Noda. Orador de palabra fácil y elegante, fue Gran Orador de la Gran Logia de Cuba. Era asiduo concurrente a la tertulia nocturna del portal del Hotel Globo donde también tomaban asientos ilustres ciudadanos, entre ellos Antonio Medina y Senén Herrera Quintans.
8. Propietario de agencias distribuidoras de autos, camiones, tractores, efectos electrodomésticos, del hotel Globo, fábrica de abonos químicos Cacique y de almacenes y grandes extensiones de tierra dedicadas al cultivo del tabaco.
9. CMAB, CMAL, CMAR y CMAD que primero estuvo en la ciudad de Pinar del Río y después en el municipio de Artemisa. También fue propietario de una emisora que trasmitía desde el mercado de Carlos III, en La Habana y de la Agencia Principal de Autos, representante de la línea europea de la marca Ford, también radicada en La Habana, en Infanta y calle 25.


