El Cristo del Corcovado: mitos y curiosidades

En una nueva reseña de la revista Estamos Contigo, la historiadora del arte Yemile Crespo comparte datos interesantes sobre la obra.

En lo alto del cerro del Corcovado, dentro del Parque Nacional de Tijuca, se alza una de las esculturas más reconocibles del planeta: el Cristo Redentor. Con sus 31 metros de altura más un pedestal de 8 metros, esta obra domina la bahía de Guanabara y se ha convertido en emblema de Brasil y en una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

La idea de erigir un Cristo protector sobre Río de Janeiro surgió a finales del siglo diecinueve, pero fue en la década de 1920 cuando se concretó el proyecto. El diseño fue realizado por el ingeniero brasileño Heitor da Silva Costa, con la colaboración del escultor francés Paul Landowski, el ingeniero Albert Caquot y el escultor rumano Gheorghe Leonida, quien modeló el rostro.

El Cristo del Corcovado: una obra de arte símbolo de la fraternidad.
Imagen tomada de Internet.

El estilo elegido fue el Art Decó, característico de la época de entreguerras, con líneas sobrias y monumentales. Construido en esteatita, también conocida como piedra de jabón y hormigón armado, el Cristo se inauguró en 1931, tras cinco años de trabajo.

Más allá de su imponente presencia, el Cristo del Corcovado es un símbolo espiritual y cultural. Sus brazos abiertos representan la acogida y la paz, convirtiéndose en un ícono no solo religioso, sino también turístico y artístico. Desde su mirador, millones de visitantes contemplan cada año la ciudad de Río, en una experiencia que une fe, arte y paisaje.

La obra ha sido restaurada en varias ocasiones, especialmente en 2010, cuando se limpiaron y renovaron sus superficies. Hoy, iluminado por la noche y visible desde casi cualquier punto de la ciudad, el Cristo Redentor sigue siendo un faro de esperanza y un recordatorio de la universalidad del mensaje de fraternidad.

Alrededor del Cristo del Corcovado se han tejido algunos mitos:

  • El Cristo Redentor fue diseñado íntegramente por Leonardo da Vinci.  En realidad no tiene relación con Da Vinci, es una obra del siglo veinte.
  • Se cree que la estatua es completamente de mármol, pero está construida en hormigón armado y recubierta con piedra de jabón, un material resistente y fácil de pulir.
  • Otros afirman que el Cristo Redentor es la estatua más alta del mundo. Sin embargo, con 31 metros de altura más 8 de pedestal, no es la más alta. Ha sido superada por otras esculturas modernas, como la Estatua de la Unidad en la India.
  • También se dice que la estatua fue inaugurada en el siglo XIX, pero esto ocurrió en 1931, tras cinco años de construcción, convirtiéndose en símbolo del Brasil moderno.

    El Cristo del Corcovado es una estatua, un abrazo abierto sobre Río de Janeiro. Con sus brazos extendidos, nos recuerda que la verdadera grandeza no está en la altura de la piedra, sino en la fuerza del mensaje que transmite: paz, acogida y esperanza.

    Cada visitante que asciende al cerro descubre que, más allá de la vista panorámica, lo que se contempla es un símbolo universal de fraternidad. Quizás por eso, iluminado en la noche o bañado por el sol carioca, el Cristo Redentor sigue siendo faro de humanidad, invitándonos a abrir también nuestros brazos al mundo.

    Escuche aquí el audio de la reseña en el programa Estamos Contigo, con la historiadora del arte Yemile Crespo:

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