Durante su reciente visita a Pinar del Río, Reinier Mariño no solo actuó en el teatro principal de la provincia. Quien es considerado uno de los más destacados cultores de la música flamenca en Cuba también compartió los acordes de su guitarra, en un concierto íntimo, con los niños del Proyecto Farmacia.
Al barrio conocido como Montequín, apartado de la ciudad cabecera, llegó acompañado por un invitado especial: el concertista pinareño Yosniel Rivera.

Juan Carlos y Lidia, gestores de la iniciativa artística pedagógica, coordinaron cada hilo, ayudados por otros amigos, para hacer realidad la cita, en medio de las circunstancias actuales, en el lugar que antes fuera el Conservatorio de Música de la provincia y que hoy, en parte de su instalación, acoge el Proyecto que ellos lideran.

Fue especial el auditorio ese día. Los infantes también aprenden a sentir desde la música, a interpretar y a reconfigurar el mundo que les rodea. A ese precepto contribuyó Mariño con su presentación.
Entre número y número, compartió anécdotas con un lenguaje muy cercano a la infancia, sabiendo que en ella se tejen los diminutos hilos que sostendrán, en el futuro, lo que cada uno será como adulto.
El destacado artista interpretó números antológicos de grandes guitarristas del mundo y relató parte de las historias que acompañan a sus compositores. También sonaron temas tan cercanos como «Lágrimas negras», de Miguel Matamoros, los cuales fueron escuchados atentamente por un auditorio joven que aprehendía cada sonido.


Por su parte, Yosniel Rivera agregó la magia de temas musicales con los que muchos adultos crecimos. Barquito de papel, Vinagrito, y Mariposa, surcaron el aire de esta feliz jornada. Así, entre acordes y relatos, las guitarras de ambos artistas tendieron un puente hacia lo sensible y lo bello.
De la experiencia al imago, de alimentar el espíritu para devolverlo en cada sesión de aprendizaje artística, Farmacia confirmó con esta cita una vez más su esencia: cura el alma y sembrar futuro en cada recuerdo aún después del silencio, aún después del regreso a casa.


