¿Digestiones lentas y reflujo? Podría ser Helicobacter pylori (+Audio)

La infección se adquiere principalmente por el consumo de agua contaminada, alimentos mal cocidos y una mala manipulación.

La Helicobacter pylori es una bacteria altamente resistente que se aloja en la mucosa gástrica, adaptándose a un medio tan hostil como el estómago, cuyo pH puede llegar a ser inferior a 2.

Constituye el agente causante de numerosas afecciones digestivas como la gastritis crónica, úlceras pépticas, linfomas y cáncer gástrico, de ahí la importancia crucial de su detección y erradicación temprana.

En Rumbos el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes abordó en profundidad todo lo relacionado con la infección por Helicobacter pylori: cuadro clínico, vías de transmisión, métodos diagnósticos y las terapéuticas actualizadas.

¿Digestiones lentas y reflujo? Podría ser Helicobacter pylori.
Imagen tomada de Internet.

El doctor explicó que esta bacteria es resistente por naturaleza y se adosa a las lesiones preexistentes en la mucosa gástrica, lo que acelera la evolución de úlceras benignas hacia procesos malignos.

En cuanto a la transmisión, destacó que la infección se adquiere principalmente por el consumo de agua contaminada, alimentos mal cocidos y una mala manipulación.

Insistió en que la prevención es tan sencilla como adoptar ciertas medidas de higiene: el lavado adecuado de manos después de ir al baño y antes de comer, la correcta refrigeración de los alimentos y la buena cocción de las carnes.

Cuadro clínico

El especialista subrayó que el cuadro clínico de la infección por Helicobacter pylori es amplio y abarca, tanto síntomas generales, como manifestaciones específicas de complicaciones digestivas:

  • Pérdida de peso significativa.
  • Digestiones lentas (dispepsia).
  • Pirosis o reflujo (sensación de ardor y eructos frecuentes).
  • Náuseas y vómitos intensos recurrentes.
  • Distensión abdominal.
  • Sangramientos digestivos de causa inexplicable, que pueden manifestarse como: Hematemesis (vómito de sangre) o Melena (heces negras y malolientes por sangre digerida).
  • Anemia.
  • Masa abdominal palpable (en casos avanzados).

Aclaró que estos síntomas se corresponden con las enfermedades asociadas a la bacteria: gastritis, úlcera péptica y, en estadios más graves, procesos oncológicos.

Además, precisó que cuando existe una úlcera ya diagnosticada, esta puede presentarse con fondo limpio o sucio, sangrante o no sangrante, y que la bacteria tiene predilección por adosarse a los bordes de la úlcera, acelerando su evolución hacia la malignidad.

Métodos de diagnóstico

El doctor Paredes hizo una distinción entre métodos invasivos y no invasivos. Tradicionalmente, la gastroscopia con biopsia era la prueba reina, pero, en la actualidad, se reconoce lo traumático e incómodo del procedimiento para el paciente.

Hoy, las guías internacionales como Roma IV priorizan técnicas no invasivas. Entre ellas el test de aliento (prueba de ureasa con carbono 13), que es altamente sensible y específico; y la detección del antígeno de Helicobacter pylori en heces mediante métodos monoclonales, aseguró el experto.

Resaltó que estos avances permiten diagnosticar y confirmar la erradicación sin someter al paciente a múltiples endoscopias. Señaló que no se trata solo de identificar la bacteria, sino de investigarla en pacientes específicos.

¿Digestiones lentas y reflujo? Podría ser Helicobacter pylori.
Imagen tomada de Internet.
Tratamiento

El especialista, dejó claro que existen dos pilares fundamentales e inseparables: el farmacológico y el no farmacológico. Los tratamientos actuales de primera línea ya no recomiendan la triple terapia clásica de omeprazol, amoxicilina y claritromicina, por su baja eficacia. En su lugar, se apuesta por la terapia cuádruple con sales de bismuto durante 10 a 14 días, o la terapia cuádruple concomitante, explicó.

Advirtió que eliminar la bacteria con antibióticos no sirve de nada si el paciente no mantiene las medidas higiénicas y dietéticas adecuadas, pues la reinfección está asegurada. A diferencia de otros virus como el de la varicela -que queda latente-, el Helicobacter pylori se elimina por completo si el tratamiento es exitoso, pero la reexposición al mismo medio contaminado provoca una nueva infección.

También, alertó sobre el peligro de la automedicación con fármacos como el ibuprofeno, el naproxeno, la aspirina y el clopidogrel. Estos aumentan la secreción ácida del estómago y pueden convertir una simple gastritis en una úlcera sangrante o perforada, lo que constituye una urgencia quirúrgica.

Detrás de una gastritis crónica o de digestiones lentas puede esconderse una bacteria muy agresiva, capaz de desencadenar procesos oncológicos años después. Entender cómo se transmite, diagnostica y trata correctamente la infección por Helicobacter pylori, puede marcar la diferencia entre una úlcera curable y un cáncer gástrico evitable.

Para profundizar en los detalles sobre la infección por Helicobacter pylori, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Rumbos, con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes:

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