El Parkinson es una de las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes en el mundo, solo superada por el Alzheimer. Se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas que secretan dopamina, un neurotransmisor fundamental para el control del movimiento.
Esta deficiencia provoca una sintomatología característica que incluye una triada motora clásica: acinesia o lentitud de movimientos, temblor en reposo y rigidez muscular. Aunque su causa exacta es desconocida, se atribuye a una combinación de factores ambientales y genéticos.

En Rumbos, hablamos sobre esta enfermedad con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes, quien explicó con detalle qué es el Parkinson, su origen, cómo reconocerlo y la mejor manera de manejarlo. El especialista ofreció, como es habitual, consejos prácticos para pacientes y familias.
El doctor mencionó que el Parkinson tiene una prevalencia estimada del 1% en adultos mayores de 60 años, y es más frecuente en hombres, posiblemente debido al efecto protector de los estrógenos.
Diferenció claramente esta enfermedad del temblor senil. El Parkinson suele comenzar en un solo miembro y el temblor persiste al realizar una acción, mientras que el temblor senil es bilateral y desaparece al ejecutar el movimiento.
El diagnóstico es principalmente clínico, basado en la observación de los síntomas y los antecedentes del paciente, ya que en Cuba no existe un examen de certeza única para detectarlo, aseguró.
Además de los síntomas motores
El especialista resaltó que el Parkinson tiene, además, síntomas no motores que impactan gravemente la calidad de vida. Entre estos, destacó la depresión, la ansiedad, la apatía, los trastornos del sueño, el estreñimiento y la fatiga.
Enfatizó que, a diferencia de otras enfermedades, el paciente con Parkinson permanece consciente de su deterioro progresivo, lo que puede generar una profunda frustración y malestar psicológico, tanto en él como en su entorno familiar.

El doctor explicó que el tratamiento es amplio y debe enfocarse en cada síntoma que aparezca, utilizando diferentes fármacos, como es el caso de la amantadina para el temblor.
Sin embargo, subrayó la importancia del tratamiento no farmacológico ante una enfermedad irreversible. La paciencia, el amor y la comprensión de la familia son indispensables para ayudar al paciente a sobrellevar su condición.
Para conocer todos los detalles, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Rumbos, con el doctor Eduardo Enrique Cecilia Paredes:
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