Fiesta de cumpleaños

Casi inmediatamente, el público asistente al recinto ese día rodeó el vehículo para felicitar a Fidel.

En la foto aparecen junto a Fidel algunos directivos de Expocuba: Elpidio González, Alfredo Ruiz Roche, Carlos Conti y Manuel Gutiérrez.

El domingo 13 de agosto de 1989, casi al mediodía, Fidel llegó hasta el recinto ferial Expocuba por décimotercera vez desde el acto de inauguración efectuado el 4 de enero de ese año.

En cada visita, aunque fuera acompañado de personalidades internacionales, supervisaba el funcionamiento del centro, que estaba en la fase de puesta en marcha. Pero aquel era el día de su cumpleaños 63 y por supuesto, sería una ocasión diferente.

Magali Valdés, la secretaria de la dirección, desde su puesto de trabajo, fue de las primeras personas en verlo entrar por el vial o ancha acera de acceso al pabellón de Biotecnología, al costado del Pabellón Central. 

Casi inmediatamente el público visitante, -la mayoría niños, y trabajadores de Expocuba- rodearon el vehículo para saludarlo y cantarle felicidades con motivo de su cumpleaños.

Parado junto a la multitud, habló con los presentes y compartió aquel momento que quedaría inscrito en la historia del centro.

Magali recuerda que unos minutos después apareció un cake, traído desde un Centro de Elaboración, que se colocó sobre el capó del carro.  Fidel lo picó y estuvo atento para que alcanzara al mayor número de personas.

Orlando de Armas, expositor del área de Educación, no olvida que lo invitó a que probara el dulce.  Manuel Gutiérrez, jefe del departamento de Seguridad Interna, estimaba en miles los visitantes que se encontraban dentro del recinto expositivo aquel día devenido en una gigantesca fiesta de cumpleaños (1).

Ese día nació espontáneamente una hermosa tradición anual. Con motivo de esta fecha organizábamos la semana recreativa y cultural Cumpliendo Sueños, nombre tomado del poema homónimo de Jesús Orta Ruiz “El Indio Naborí”.

El principal organizador de estos festejos, Ángel Isalgué, jefe del grupo de atención a los pabellones, reconoce el apoyo y la estrecha coordinación con el Ministerio de Cultura, el INDER y otros organismos estatales que exponían de forma permanente en el recinto.

Rememora Isalgué que fueron incontables los artistas que actuaron en estas fiestas así como los eventos deportivos y recreativos realizados: simultáneas de ajedrez, carreras de bicicletas, topes de boxeo, maratones recreativos, concursos de conocimientos y los encuentros con glorias deportivas y Premios Nacionales de literatura, artes  plásticas y ciencias sociales.

Funcionaba entonces el parque de diversiones, incluidos los paseos en bote en la micro presa y en caballos por la zona agropecuaria.

La totalidad de los pabellones se involucraba con diversas actividades relacionadas con sus respectivas ramas: educación para la salud, desfiles de modas, lanzamiento de paracaídas y presentación y degustación de productos alimenticios.

Y en el pequeño bosque, creado a mediados de los años 1990 a instancias de Eugenio Fuster (2) se sembraban árboles, entre ellos, un caguairán (3).

Un año excepcional

Recuerdo muy especialmente las fiestas del año 2019. Cuando aquello, no imaginaba que iba a ser la última de ellas en la que iba a participar durante mi larga trayectoria laboral en Expocuba, ya que, en los dos años sucesivos, recesamos el servicio al público durante largos periodos de tiempo debido, desgraciadamente, al azote devastador de la pandemia de Covid 19. 

Es justo decir que dentro del centro no se originó ningún foco, aunque se siguió trabajando puertas adentro y abiertos al público cuando las condiciones del país lo permitían.

Fue un año excepcional para Expocuba, no solo porque marcó un antes y después de la pandemia, fue también el año del 30 aniversario de la fundación de esta institución, idea, pensamiento y obra de Fidel Castro Ruz.

En la entrada del Pabellón Central lo recordábamos con una exposición fotográfica y la exhibición del documental Esencias, realizado por los periodistas Liudmila Talancón y Manolito Rodríguez Salas.

También desarrollamos el programa por el 500 aniversario de La Habana, que culminó en una amplia y memorable Expo Feria. Nos ayudó muy de cerca Luis Carlos Góngora, coordinador general del 500 Aniversario de La Habana, como miembro de la dirección provincial del Poder Popular.

Prácticamente todas las provincias celebraron meses antes sus expo ferias y le rindieron homenaje a La Habana y al aniversario de Expocuba.

En medio de tanto trabajo, a ritmo de contingente, el colectivo se crecía ante las dificultades y asumía los retos y desafíos con firme voluntad de vencer, para brindar una buena atención al pueblo que nos visitaba y cumplir con Fidel, que había pronosticado el 31 de enero de 1989: Un día La Habana, y el país entero, se sentirán orgullosos de tener un centro como este.

Ese año el trece de agostó cayó martes, por ello los festejos por el cumpleaños de Fidel se celebraron de miércoles a domingo. Sin embargo, como hacíamos siempre, el martes nos reunimos con los trabajadores que laboraban ese día. El miércoles reiniciamos los matutinos. Les hablamos de Fidel, de sus enseñanzas, orientaciones y de nuestro compromiso en defensa de los principios, conceptos e ideas que había expresado en relación con Expocuba.

Un zurrón (4) de amor

El sábado de aquella semana presentamos El Colmenazo, con la actuación de la compañía de teatro infantil La Colmenita y del programa La Colmena TV. Lo hicimos en los jardines frente al Pabellón Central.

Por segundo año, Expocuba había convertido su teatro en el estudio de filmación del espacio televisivo, en coordinación con RTV Comercial. Así lo cuenta Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita:

“Teníamos una relación tan linda con Expocuba que cuando nos decidimos por primera vez a hacer nuestro propio programa televisivo en grande, no dudamos pedirle a la dirección de Expocuba nos prestara un espacio, que fue el teatro, donde hicimos eso que para nosotros es también una maravilla: dar a luz un programa televisivo con niños, solo se podía hacer en los ámbitos de un zurrón del amor”.

La tarde del domingo cerraron las actividades con un concierto del grupo Buena Fe, que duró más de dos horas, con más de 3 mil asistentes, lo cual representaba un lleno total del área de espectáculos.

Imborrables recuerdos que acuden a mi mente en este año del Centenario de Fidel. Sin lugar a dudas figuran entre las más lindas vivencias que tuvimos en Expocuba.

Notas:

1. Testimonios tomados del documental Esencias.

2. Delegado del Ministerio de la Agricultura en la ciudad de la Habana. Destacado impulsor de la agricultura urbana y de los organopónicos en la capital.

3. Árbol cubano propio de la región oriental donde se le denomina quiebra hacha por su resistencia a ser cortado. Raúl Castro comparó a Fidel con un caiguarán, por su resistencia.

4. Morral de cuero que usan los pastores para guardar o llevar comida u otras cosas.

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Pedro Abreu Mujica
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