Como otras pinareñas, María Elena Cabrera Cabrera aceptó los retos de la vida y tras el fallecimiento del padre, tomó las riendas de la finca «El paraíso del tabaco», ubicada en el kilómetro siete de la carretera que conduce a San Juan y Martínez.
Integrada por unas 15 hectáreas (ha), 10 las dedican al tabaco y el resto a los cultivos varios y a la ganadería menor.
En plena actividad pre-industrial que hoy demanda la atención de los vegueros de la provincia, de trabajadores de escogidas y de despalillos, María Elena decidió abrir una escogida familiar que reúne a diez mujeres con residencia cercana a su finca.

«La V10 MEC la creamos por gestión propia y con la ayuda de la Empresa de acopio y beneficio del tabaco del municipio de Pinar del Río que nos facilitó el proyecto de inversión y el suministro de algunos recursos», explica.
Con «El paraíso del tabaco» suman 96 las escogidas por gestión propia creadas en la provincia y extendidas al resto del país.
«Ello te permite valorar mejor la actividad agrícola, detectar errores en la producción y encaminar los pasos para la nueva campaña.
También mejora la economía familiar, la de los contrados y la de la nación porque el seguimiento es contínuo», añade.
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«En dos de las ha elegidas para el tabaco empleamos la tecnología del «tapado» que es más delicada y demanda de mayores esfuerzos porque aporta las capas para los habanos», confirma esta heredera de una tradición que prestigia el quehacer agrícola de Pinar del Río.
Los beneficios que brinda el programa de desarrollo del Grupo empresarial Tabacuba se traducen en la adquisición de medios para la labranza y para la garantía de riego con uso de energía renovable.

«Es sin dudas muy positivo para los productores», apunta María Elena, la productora perteneciente a la Empresa de acopio y beneficio del tabaco de Pinar del Río consciente de los nuevos retos a vencer en la campaña 2026-2027 que ya se avecina.


