Inspirado en la célebre frase de Hipócrates «Deja que tu medicina sea tu alimento y deja que tu alimento sea tu medicina», el Máster en Ciencias de Medicina Natural y Tradicional, Carlos César Callava Couret, ofreció en el programa Rumbos de Radio Guamá una visión integral sobre la alimentación y la nutrición como pilares fundamentales para la salud en cada etapa de la vida.
En el espacio el especialista recordó que la calidad de lo que comemos determina en gran medida nuestro bienestar. En ese sentido, abogó por una alimentación balanceada que priorice los vegetales y reduzca el consumo de productos ultraprocesados, sin descartar las proteínas animales en proporciones adecuadas.

Un consejo para cada edad
Callava dedicó un espacio importante a las recomendaciones nutricionales según la edad, subrayando que cada etapa tiene necesidades específicas que no deben descuidarse.
Lactancia y primera infancia: Destacó la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida, calificándola como «la primera vacuna del bebé» por su alto contenido de inmunoglobulinas que fortalecen el sistema inmune. A partir de los tres a cinco meses, recomendó la introducción progresiva de jugos de frutas y vegetales naturales, purés de viandas, y más tarde, cereales y carnes molidas para garantizar el aporte de hierro.
Adolescencia: En esta etapa de rápido crecimiento, el especialista alertó sobre el riesgo de anemia por deficiencia de hierro, obesidad y caries dentales. Subrayó el papel fundamental de la familia para orientar y apoyar a los adolescentes, fomentando una alimentación variada y rica en nutrientes.
Adultez: Callava recomendó incorporar alimentos ricos en fibra dietética —como verduras, hortalizas y frutas— para favorecer la digestión, reducir el estreñimiento y prevenir enfermedades como la diabetes, la arteriosclerosis y el cáncer de colon. Aconsejó consumir los vegetales crudos siempre que sea posible, y si se cocinan, hacerlo con poca agua o al vapor para preservar su valor nutricional.
Tercera edad: El especialista puso énfasis en las alteraciones físicas que dificultan una nutrición adecuada en los adultos mayores: pérdida de piezas dentarias, sequedad bucal, reducción de la secreción gástrica y disminución de la capacidad de absorción de nutrientes. También mencionó factores como la depresión, los trastornos mentales y el consumo de alcohol como interferentes en la alimentación. Ante este panorama, insistió en el rol clave de los cuidadores, médicos y enfermeros de la familia para garantizar una dieta balanceada y una adecuada calidad de vida en esta etapa.
Arroz con frijoles y más

Uno de los momentos más didácticos de la conversación fue cuando Callava explicó el valor nutricional de la combinación arroz con frijoles, un plato emblemático de la cocina cubana. Señaló que, si bien el frijol aporta proteínas vegetales, estas tienen limitaciones que el arroz complementa, logrando una acción recíproca que maximiza el aprovechamiento de los aminoácidos. «El frijol tiene cosas que no tiene el arroz y el arroz tiene cosas que no tiene el frijol», resumió, animando a los oyentes a explorar otras combinaciones igualmente nutritivas como el arroz con maní, con chícharos o con vegetales.
A lo largo del programa, Callava insistió en la necesidad de modificar ciertos hábitos alimentarios arraigados. Criticó, por ejemplo, la costumbre de dejar la comida más abundante para la noche, cuando lo ideal sería desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Explicó que durante el día el organismo metaboliza los alimentos, mientras que por la noche el hígado se dedica a funciones de restauración; una cena copiosa interfiere con ese proceso y puede provocar reflujo gástrico y otros trastornos.
También advirtió sobre los riesgos de consumir alimentos chatarra y productos con exceso de azúcares y grasas, identificados a menudo con sellos de advertencia como los hexágonos que aparecen en algunos productos importados. Frente a la escasez y las limitaciones económicas, propuso aprovechar los productos autóctonos y de temporada, así como impulsar iniciativas de agricultura urbana y huertos familiares como vías para garantizar una alimentación saludable y soberana.
«La alimentación no debe descuidarse para garantizar todos los procesos metabólicos esenciales que permitan una adecuada calidad de vida», sentenció Callava al cierre del programa. Con un enfoque práctico y accesible, el especialista recordó que la salud comienza en el plato y que, con información y voluntad, es posible construir hábitos alimentarios que nos acompañen y nos fortalezcan en cada etapa de la vida.
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