Cada segundo domingo de mayo, los cubanos celebramos el Día de las Madres, una fecha significativamente especial en la que honramos a esas mujeres que lo dan todo por sus hijos.
En torno a la fecha, existe una hermosa tradición popular relacionada con las flores. Antiguamente, quienes tenían a su madre viva lucían en el pecho una flor roja, mientras que aquellos cuya madre había fallecido portaban una flor blanca.
Esta costumbre de vincular a las progenitoras con las flores, para recordarlas y homenajearlas, ha trascendido en el tiempo. A propósito, el Máster en Medicina Natural y Tradicional, Carlos César Callava Couret, dedicó su espacio en el programa Rumbos a conversar sobre las flores medicinales, como regalo para las madres en su día.

El poder de las flores
El especialista mencionó varias flores con valiosas propiedades curativas, como son:
- Manzanilla: apreciada por su aroma, sus beneficios para el sistema digestivo, su acción antiespasmódica y sedante.
- Caléndula: de color amarillo anaranjado, actúa como cicatrizante y epitelizante.
- Azahares de los cítricos: sirven para tratar problemas estomacales, calmar la ansiedad y son antioxidantes.
- Rosas, especialmente la rosa mosqueta.
- La pequeña flor del tilo: posee un olor exquisito y una actividad ansiolítica demostrada.
- Marpacífico Rojo: rico en antioxidantes.
- Flor de Jamaica: ideal para tés.
- Flor de la calabaza: comestible y rica en vitamina A.
- Flor del orégano francés.
El poder de los colores de las flores
Callava abordó un aspecto fascinante sobre las flores: la influencia de sus colores en el estado anímico. El rojo, símbolo de pasión, es perfecto para expresar alegría y entusiasmo, de ahí que las rosas rojas o la flor de Jamaica son perfectas para regalar.
El amarillo, brillante y alegre, estimula la memoria y ayuda a levantar el ánimo. Con este color destacan flores como la manzanilla, el romerillo y el girasol.
Por su parte, el rosa calma los nervios y transmite ternura; mientras que el color blanco, asociado a la pureza y la limpieza, está presente en los azahares, el jazmín de cinco puntas y la vicaria.
Por último, el azul y el verde, colores relajantes que inspiran confianza y armonía, están presentes en flores como las del tilo y la salvia.
Combinar la belleza de una flor con sus virtudes medicinales se convierte en un gesto de amor y reconocimiento, pero también de cuidado gracias a sus propiedades saludables, un regalo ideal para mamá.
Conozca cada detalle sobre el tema, así como las recomendaciones del profesor Callava, en el audio completo del programa Rumbos:
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