Mujeres pinareñas, forjadoras de nuestra identidad (+Audio)

En Estamos Contigo, dedicamos un espacio a homenajear a las mujeres pinareñas y resaltar su gran valor en nuestra historia.

La mujer cubana ha sido siempre una figura indispensable en la construcción de nuestra sociedad, una excepcional transmisora de los valores, la identidad y la cultura que nos ha caracterizado a lo largo de la historia.

Desde los orígenes, con la indígena como primera madre de los criollos, pasando por la influencia africana, la mujer ha sido el ente más fuerte del simbolismo patrio.

A pesar de la discriminación sufrida durante siglos, fue en el núcleo familiar, especialmente en el campo y las vegas de tabaco, donde ella forjó en sus hijos el amor por la tierra y el espíritu de justicia que caracterizan al cubano.

Mujeres pinareñas, forjadoras de nuestra identidad.

En la sección “Pasajes de Vueltabajo” del programa Estamos Contigo, dedicamos un espacio a homenajear a la mujer pinareña con el historiador Enrique Giniebra, quien resaltó la valía de las féminas en nuestro pasado y presente

El especialista comenzó el recorrido histórico recordando a las mujeres indígenas, las primeras en relacionarse con los colonizadores españoles, y que dieron origen al mestizaje en nuestra Isla.

Destacó el rol de la mujer en la sociedad colonial, especialmente en las vegas de tabaco durante los siglos XVIII y XIX, donde la madre, al cuidado del hogar, se convertía en la forjadora de valores. Es así como la solidaridad, la nobleza y el amor a Cuba definieron la identidad nacional en Vueltabajo.

Heroínas de Cuba

Giniebra también resaltó el papel de las pinareñas en las luchas independentistas del siglo XIX. Recordó su participación en la manigua, no solo como cuidadoras, sino como combatientes.

La provincia de Pinar del Río aportó cuatro de las siete capitanas del Ejército Libertador que existieron en el país: Isabel Rubio, Adela Azcuy, Catalina Valdés y Luz Noriega.

Mujeres pinareñas, forjadoras de nuestra identidad.

El historiador subrayó el heroísmo cotidiano de aquellas mujeres que, en medio de la guerra, curaban heridos, soportaban enfermedades y carencias, y mantuvieron vivo el espíritu independentista a pesar de las terribles pérdidas humanas.

Exaltó el legado de estas mujeres en la República y su papel en la lucha contra las dictaduras. Mencionó de manera especial a Elena Azcuy, una de las primeras alcaldesas de Cuba en Consolación del Norte, actualmente La Palma.

La mujer pinareña continuó siendo un ejemplo en la clandestinidad, durante el proceso de la lucha revolucionaria; en las aulas, como educadora y transmisora del pensamiento martiano; y posteriormente, en todas las esferas de la sociedad durante la Revolución.

Rescatar la memoria de estas mujeres, nos permite reconocer su invaluable contribución a la construcción del país y nos inspira a continuar su legado de lucha, sacrificio y amor por la Patria.

Mujeres pinareñas, forjadoras de nuestra identidad.
Elena Azcuy asumió el puesto de alcaldesa el 2 de noviembre de 1933, gobernando hasta noviembre de 1936 en el antiguo municipio Consolación del Norte/ Imagen tomada de Cubadebate.

Para conocer todos los detalles sobre la impronta de la mujer pinareña en la historia de Cuba, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Estamos Contigo en su sección “Pasajes de Vueltabajo”, con el historiador Enrique Giniebra:

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