En Cuba, la frutabomba es un alimento con alto nivel de preferencia. Está presente en jugos, batidos y en ese irresistible dulce acompañado con queso.
Sin embargo, esta fruta, tan común en nuestros patios y mercados, posee un potencial medicinal que va mucho más allá de su agradable sabor. Es una planta polifuncional cuyas propiedades merecen ser redescubiertas y aprovechadas en beneficio de nuestra salud.
Sobre ello conversó en Rumbos el Máster en Ciencias de Medicina Natural y Tradicional, Carlos César Callava Couret, quien profundizó especialmente en las propiedades de las hojas de frutabomba, un recurso que solemos desechar sin conocer su verdadero valor.

Callava reveló datos sorprendentes sobre el uso tradicional y científico de la hoja de frutabomba. Explicó que en diversas regiones del mundo se emplea para tratar la malaria, el asma e incluso la diabetes.
Además, uno de sus usos más destacados es su capacidad antiviral, especialmente para combatir el dengue. Mencionó que el extracto de sus hojas es eficaz para aumentar el recuento de plaquetas y glóbulos rojos en pacientes que han padecido fiebre viral, una acción que la convierte en un recurso invaluable.
El especialista resaltó su composición química, rica en más de cincuenta compuestos: flavonoides, vitaminas, minerales y enzimas como la papaína, famosa por ablandar la carne. Estos nutrientes le confieren a la frutabomba potentes efectos antioxidantes, inmunomoduladores e incluso anticancerígenos, según diversos estudios internacionales.
El valor de los vegetales como recurso medicinal
El doctor también compartió remedios para preparar en casa a partir de las hojas, realizando un cocimiento o extracto acuoso. Aunque su sabor es amargo, recomendó mezclarlo con pulpa de fruta para hacerlo más agradable.
Subrayó que, ante la falta de productos comercializados en farmacias, esta preparación casera puede ser una alternativa accesible para fortalecer nuestras defensas y protegernos de diversas enfermedades.
En un contexto donde los virus como el dengue o el chikungunya son una amenaza constante, revalorizar los recursos naturales que tenemos al alcance de la mano es necesario para fomentar su tratamiento no farmacológico.
Las hojas de un árbol tan común en nuestro país, como lo es la frutabomba, poseen propiedades antivirales e inmunomoduladoras que nos brindan una herramienta de prevención y tratamiento accesible.
Para conocer todos los detalles sobre la frutabomba, lo invitamos a escuchar el audio completo del programa Rumbos, con el doctor Carlos César Callava Couret:


