
El Tesoro de Estados Unidos realizó un tercer giro, este por 808 millones de dólares a la administración del presidente argentino, Javier Milei, el tercero desde octubre último, que lo salva hoy para saldar obligaciones con el FMI.
Sin embargo, le genera más problemas pues significa contraer más deudas y compromisos para pagar deudas ya contraídas en un ciclo que no tiene fin; es el tercer salvataje en tres meses, señalan varios economistas citados este lunes por diversos medios.
De ese modo, la administración de Donald Trump rescató nuevamente a la gestión de su leal Milei con el denominado préstamo por derechos especiales de giro, para afrontar un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional por un monto total de 833 millones de dólares, al que le pagó cuatro mil 300 millones en enero.
Si bien en las últimas semanas el Banco Central (BCRA) compró reservas, no logra acumular las necesarias para alcanzar el equilibrio y cumplir con el cronograma de pagos de deuda contraídas, en particular durante 2025.
“De esta manera, el ministro de Economía, Luis Caputo, aplicó la misma receta: pagar deuda con más deuda. Un esquema de cuya fragilidad dio cuenta la historia reciente”, señala el diario Página12. Y la administración Trump sigue ganando dinero. Ningún empréstito de esos se dan gratis.
Argentina afronta actualmente un nivel crítico de reservas que refleja las inconsistencias del esquema macroeconómico que conduce Milei y su equipo de ejecutivos formados y servidores del JP Morgan.
Solo la deuda del sector privado cerró el cuarto trimestre de 2025 con 116 mil 847 millones, reflejan datos actualizados del BCRA, mientras el endeudamiento total se acerca o puede tocar la escalofriante cifra de 400 mil millones de dólares.
Con un cronograma de vencimientos de deuda cada vez más exigente, la estrategia del Gobierno se apoya en la toma de nuevos préstamos para cubrir el faltante de divisas. Un manotazo para intentar tapar el agujero que la misma gestión agranda con la estimulación a la “timba financiera”, el turismo al extranjero y la compra de divisas por personas.
El salvataje financiero de Estados Unidos, el swap con ese país y con China, y un nuevo acuerdo con el FMI sumaron divisas en 2025 y el Gobierno evitó el crack económico. Este año apuesta “volver” a los mercados internacionales de crédito para suplantar esas otras vías de financiamiento. En este escenario, la deuda privada en base a importaciones continúa creciendo, advierte Página12.
En cambio, en la economía real, la que siente el argentino y el empresariado nacional cada mes se conocen nuevos cierres de industrias, despidos y suspensiones en distintos puntos del país.
Para contentar a una porción del electorado que le ha venido siendo fiel y garantizar su apoyo, por lo general muy pudiente, el equipo económico de Milei eliminó el “cepo cambiario” en abril del 2025, las compras de dólares por parte de personas en el mercado oficial se dispararon: alcanzaron un promedio de cuatro mil 400 millones de dólares de abril a agosto.
En los meses electorales de septiembre y octubre la dolarización llegó a una suma exorbitante de siete mil millones de dólares por mes. Para cerrar en torno a los dos mil 600 millones de noviembre a diciembre. Dinero que va a la fuga de capitales, a gastos en el exterior o al colchón, no a inversiones productivas.
Los economistas señalan que por esa vía el país perdió 32 mil millones de dólares netos en el año: un récord histórico en más de dos décadas.
“Esta dinámica revela una sangría estructural de divisas que podría ser regulada, pero el propio Gobierno la estimula y tolera, aun cuando el país enfrenta una escasez crónica de dólares”, razona Página12.
(Tomado de Prensa Latina.)


