Infantes y adolescentes pinareños llenaron de colorido la fría mañana de este 28 de Enero. En homenaje a José Martí, en el día del aniversario 173 de su natalicio, acudieron al parque que lleva el nombre del Apóstol en la ciudad de Pinar del Río y desfilaron ante el monumento a él dedicado.

Hoy no eran solo estudiantes; hoy eran Pilar, Nené Traviesa, la bailarina española, Meñique u otro de esos personajes que han marcado la infancia de varias generaciones de cubanos desde las páginas de La Edad de Oro, esa joya de libro que Martí legara a ellos, “los niños de América”.

Y también hubo muchos bigotes y trajes oscuros que recordaban la figura del más universal de los cubanos, reencarnada ahora en el bullicio alegre de una juventud que honra a su Héroe Nacional con vida y movimiento, con la misma energía que él pedía para construir la república “con todos y para el bien de todos”.
Más que un tributo, este desfile pioneril martiano resultó otra vez reafirmación de que Martí vive y su semilla sigue fructificando.













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