Cuando la inventiva se convierte en vivienda

Los palaceños demuestran que comodidad, confort y habitabilidad en estas grandes cajas metálicas sí es posible, y de hecho, una realidad factible.

Como parte de una estrategia gubernamental de país para enfrentar el déficit habitacional en Cuba, más de 3 500 contenedores marítimos de último uso se transformarán en viviendas modulares.

Esta iniciativa busca aprovechar los mencionados contenedores, los cuales fueron portadores de los elementos fotovoltaicos de los parques de reciente creación, para que familias perjudicadas, por fenómenos atmosféricos pasados, puedan disfrutar de una vivienda resistente.

Al igual que en otras provincias, en nuestro territorio, específicamente en el municipio de Los Palacios, ya se preparan y acondicionan los primeros módulos de este tipo.

Quizás, pensar en estas grandes cajas de metal para viviendas, le haría saltar las dudas y un sinnúmero de preguntas hasta al más optimista, pues asuntos relativos al calor, la disposición y distribución espacial para habitaciones y demás resulta sumamente difícil de imaginar.

Sin embargo, los palaceños demuestran que comodidad, confort y habitabilidad en estas grandes cajas metálicas sí es posible, y de hecho, una realidad factible.

LA IDEA PUESTA EN MARCHA

De acuerdo con Fredy Álvarez Suárez, intendente del municipio de Los Palacios, este programa orientado y creado por el primer ministro Manuel Marrero, busca combatir el déficit habitacional existente.

“A la provincia se le asignaron 101 de estos contenedores, y a nosotros nos fueron cedidos 15. En estos momentos ya tenemos ubicados en el terreno ocho de ellos, en una comunidad dentro del casco urbano. De ellos, deben salir listos los dos primeros antes del próximo 28 de enero, y los seis restantes antes de finales de abril.

“Todos están techados, y seis cuentan con su carpintería de aluminio de primera línea ensamblada. De los dos que te hablaba, ya tienen sus divisiones, el enchape con melanina y aislante en las paredes para el calor”, agregó el intendente.

Por si lo anterior fuera poco, los contenedores están dispuestos de forma paralela entre ellos, para simular la armonía de una comunidad. Ambos tienen un techo con vigas y fibras de cinc, y el proyecto también pretende adicionar un jardín, aceras, farolas y otros elementos que le den la vitalidad y el encanto que requieren para formar parte de la ciudad.

Otro aspecto importante es que al estar situados frente a la línea del tren, los contenedores están ubicados sobre pilotes de hormigón armado y sus paredes y divisiones interiores entrecruzan barras de acero para evitar microfisuras o rajaduras debido a las vibraciones del propio ferrocarril.

De acuerdo con los proyectos presentados, estas casas incluirán cocina, baño, comedor, habitaciones, puertas y ventanas dobles y sencillas, a partir de materias primas y productos locales que serán compensados con algunos del balance nacional.

La idea, muy bien recibida por los pobladores y los beneficiados, llega en el mejor de los momentos, sobre todo por el déficit de materiales que presenta Vueltabajo, como es el caso de cemento, áridos y acero.

Por otra parte, se integra la cultura de la innovación de conjunto con la reutilización y reciclaje de elementos análogos a las viviendas tradicionales, para incorporarlos a la vida citadina, un concepto, que de hecho, ha ganado millones de seguidores en todo el mundo.

“Nosotros optamos por un proyecto un poco más ambicioso, uno que les va a dar mayor confort y mejor visualidad y acabado a las obras. Cada uno de esos contenedores los conformamos para que vivan cuatro personas.

“Dentro de la planificación, al terminar estos ocho primeros, continuaremos con los siete restantes que deberán estar concluidos antes que acabe este año. Por supuesto, como parte de la estrategia de Gobierno también beneficiaremos a madres insertadas dentro del plan de políticas demográficas y casos sociales”.

DE CONTENEDORES A VIVIENDAS

Vladimir Ruiz García, cuentapropista encargado de la transformación y las obras en sí, expresó la belleza de la idea y las complejidades y retos asociados a las futuras viviendas, al tiempo que agradeció ser parte de la iniciativa.

La temperatura en un día soleado, puedo asegurar que estará muy por debajo de una vivienda de mampostería tradicional.
Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

“A las personas les hablas de contenedores y se asustan, y es lógico. Pero el proyecto ha tenido en cuenta todos los requisitos y normativas de planificación física, urbanismo y la vivienda. Nosotros, desde nuestra modesta participación, estamos atentos a cada detalle para que el confort sea el máximo posible, una vez terminado.

“Sí, es cierto, en su esencia son contenedores, pero cuando te adentras en lo que será una vivienda, por las características propias del proyecto, te olvidas que estás en una caja de metal. Lo que ves es una casa con su estructura de hormigón, con sus paredes y su techo aislado, con la instalación eléctrica de primer nivel, con sus habitaciones, baño y cocina enchapados”.

Según los propios constructores, estos contenedores se han trabajado con ladrillos de barro sólido y hormigón, con tranques intercalados de acero, soldado a las propias paredes.

Los constructores aseguraron que la temperatura no será un problema, pues se ha dispuesto de aislantes térmicos como poliespuma, cartones y melanina.

“La temperatura en un día soleado, puedo asegurar que estará muy por debajo de una vivienda de mampostería tradicional. La electricidad ya está soterrada y quedará aislada con mangueras plásticas destinadas para este tipo de instalaciones”, expresó Ruiz García.

Como parte de las acciones preventivas para evitar accidentes, la electricidad se ha conformado en un doble circuito, uno de cargas y otro para el alumbrado, con sus registros y gabinetes primarios independientes.

En el caso del piso, aún los propios albañiles y proyectistas no definen si será sobre la base de resinas epóxicas, o con enchapes a base de cemento de cola y elementos de cerámica, siempre pensando en la comodidad, calidad, confort y precios asequibles finales.

“Es cierto que es un espacio reducido en cuanto a disposición de las habitaciones. Sin embargo, cada locación al interior de esta vivienda tendrá las dimensiones necesarias para disfrutar de ellas, díganse la cocina-comedor, los cuartos y el baño”, puntualizó.

BENEFICIARIAS HABLAN

Guerrillero aprovechó la oportunidad para conversar con algunas de las beneficiarias de tan novedosas viviendas. Ellas, al pie de la obra, mientras acarreaban muchos de los materiales a usar en sus futuros hogares, hicieron un alto para expresar sus opiniones.

El proceso ha sido muy bonito. Tanto desde el Gobierno como por parte de los constructores todo ha fluido de maravilla. Te mentiría si te dijera que tengo alguna queja. Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

Cira Caridad Villafranca Salgado comentó de la alegría que la llena, tanto a ella como a su familia, de al fin poder contar con una casa con las comodidades y condiciones necesarias para una convivencia feliz.

“No podemos pedir más. Estamos muy agradecidos, y creo que hablo en nombre de todos cuando lo digo. Somos una gran familia los constructores y nosotros. Nos gusta y nos emociona todo lo que se está haciendo hasta el momento, la calidad es inmejorable. Pienso que estos compañeros están poniendo sus conocimientos y habilidades para que nosotros tengamos la mejor de las casas.

“Nosotras estamos siempre aquí para ayudar en lo que sea posible, lo mismo para descargar un camión de arena o ladrillo, como ahora nos ves, que para preparar almuerzo o café.

“¿La calidad? Eso no se pregunta. Yo vivía allá atrás en un cuartucho y cuando llovía tenía que acotejar todo y poner toldos y telones para que no se me mojara lo poco que tengo, por lo que estoy sumamente agradecida con esta vivienda. Estoy muy deseosa por terminarla”.

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Juana María Villafranca Salgado agregó que tanto ella como el resto de los beneficiados se comparten todas las labores, incluso, las de guardia y celaje de los materiales de construcción.

“El proceso ha sido muy bonito. Tanto desde el Gobierno como por parte de los constructores todo ha fluido de maravilla. Te mentiría si te dijera que tengo alguna queja.

“Estamos muy contentas porque en realidad mi familia y yo ya vamos a tener nuestra casa con condiciones. En esta comunidad nos vamos a beneficiar mi hija, mi hermano, mi sobrina y yo. La alegría se multiplica, pues aparte de que vamos a vivir en unas casas dignas, vamos a convivir en familia como antes. Además, las condiciones críticas que tenía la cuartería que estaba aquí… realmente ninguno de nosotros hubiese imaginado siquiera que hoy quedaría convertida en esta maravillosa obra”, dijo.

Por: Ariel Torres Amador

(Tomado de Periódico Guerrillero en Facebook)

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