
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, firmó este miércoles una Orden Ejecutiva que establece un arancel adicional del 40 por ciento sobre las exportaciones brasileñas, elevando el gravamen total al 50 por ciento.
La medida, justificada como respuesta a una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional y la economía estadounidenses, cumple con la advertencia lanzada a principios de este mes de julio.
Según la Casa Blanca su decisión se fundamenta en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977, y alega que las políticas de Brasil perjudican a empresas de su país y restringen la libertad de expresión de ciudadanos estadounidenses.
Además, el decreto hace referencia al proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, tildándolo de persecución política y grave abuso de derechos humanos que, según Washington, debilita el Estado de derecho en el país sudamericano.
Con anterioridad, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había reiterado su disposición a dialogar con su homólogo estadounidense para evitar la aplicación de los aranceles, pero advirtió que no lo haría desde una posición de sometimiento.
«En ningún momento Brasil negociará como si fuera un país pequeño frente a un país grande», declaró Lula en una entrevista con The New York Times, aunque –subrayó- reconoce el poder económico, militar y tecnológico de EE.UU.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también firmó este miércoles una Orden Ejecutiva que establece un arancel del 50 por ciento sobre todas las importaciones de cobre y sus derivados, según confirmó la Casa Blanca en un comunicado oficial.
La medida, que entrará en vigor el 1 de agosto, afectará productos semielaborados como tubos, alambres, varillas y láminas de cobre, y manufacturas con alto contenido del metal, entre ellos accesorios para tuberías, cables, conectores y componentes eléctricos.
(Con información y foto de Rusia Today en Español.)